Una propuesta "realista", basada en "trabajar con datos". Es la fórmula para celebrar las Fallas de Septiembre que va a plantear la Comisión de Seguimiento en la reunión de hoy en la Consellería de Sanidat, en la que debe quedar dibujados los límites entre los que se celebrará la versión covid de la fiesta.

La propuesta de actividad trata de llegar a unos mínimos que no conviertan los primeros días de septiembre en una fiesta decepcionante, apenas consistente en plantar y quemar las fallas, y revestirla de un mínimo de actividad social, aunque controlado en materia de contacto social, que no deja de ser el gran peligro que genera no las Fallas, sino cualquier otra fiesta, y que ha sido el motivo por el cual éstas están prohibidas desde el 12 de marzo de 2010.

Algunos de los términos de la misma se conocían de antemano, como la celebración de la Ofrenda a puerta cerrada y que los participantes desfilen con mascarilla y que participen los músicos.

Así mismo, las carpas serían sin laterales para poder equipararlas a las terrazas y no a los recintos interiores, donde el aforo es mayor. También se plantea la fórmula de los sombrajos en lugar de los techos de plástico. Sin embargo, según ha avanzado Radio València, también se pediría el extender la extensión de las mesas más allá de los límites naturales de la carpa. Siempre, eso sí, dentro de la zona de actividades delimitada.

El "grupo burbuja" es, en ese sentido, la gran promesa de los falleros, apelando además a que la conducta mostrada desde el inicio de la pandemia ha sido ejemplar a la hora de cumplir con las normativas, dando como resultado que la Policía Local no ha tenido que intervenir en ningún casal ni en ninguna actividad externa organizada por las Fallas. Y que éstas han acatado las limitaciones incluso aunque no hayan estado de acuerdo con algunos de sus términos.

Las comisiones llevan tiempo solicitando a sus falleros que muestren su interés en participar de la fiesta y en que hagan saber (mediante correos electrónicos y wasaps) si van a necesitar sillas y mesas. De esta manera, tal como sucede en unas fallas normales, cada mesa sería la misma para el mismo grupo de amigos o unidades familiares. No se producirían rotaciones ni de componentes ni de ubicación y serían nominales.

La emisora también ha avanzado que del toque de queda quede exonerado no sólo los profesionales (artistas falleros y transportistas), sino también los falleros que les ayudan, pues en los días críticos de "plantà" es esencial la presencia de manos. Una excepción que no se podría aplicar a los que aprovechen para salir a ver fallas.

Los espectáculos que acompañen a la fiesta son los que están permitidos en cualquier otra actividad; es decir, actividades de público sentado; tal como ha sucedido, por ejemplo, en la pasada Gran Fira con el recorrido del "correfira" por diferentes plazas y pueblos de la ciudad. Las verbenas están descartadas desde el primer minuto. Nunca han estado en el debate.

La otra novedad radica en la propuesta de cierre de calles para quemar las Fallas mediante vallas e incluso la instalación de sillas para un público preterminado.