Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Carla Colprim Martínez: La analista química que salió la primera

Carla Colprim Martínez: La analista química que salió la primera

Carla Colprim Martínez: La analista química que salió la primera

El presidente de Carla Colprim preguntó en la asamblea de presidentes: «Si no sabemos cómo van a ser las Fallas de Septiembre, ¿qué hacemos con nuestras falleras mayores, las presentamos o no?». Se le recomendó que, de momento, la apuntara y que según fueran los actos falleros, tomaran la decisión después. Y gracias a esto, Carla está entre las trece elegidas. «Había incertidumbre. No sabíamos a lo que nos enfrentábamos. Y pensamos que detrás del uno el dos. Yo diría que, cuando pasé la Ofrenda, sólo podía pensar que eran las mejores Fallas que podía tener. Estaba tranquila y satisfecha. Pudimos hacerlo todo y disfrutar incluso de cosas que ni pensábamos». Con lo que se presentó. Y salió. La primera.

La uno en todo: la primera en salir y la uno en el dorsal durante las pruebas (fue un error del jurado: le tenía que haber tocado a Mayu Ruiz por número de censo de su falla).

Se confiesa «muy fallera». ¿Qué es ser «muy fallera»? «Lo soy desde que nací, en mi casa veo la falla». Ha sido delegada de juventud, vicepresidenta de festejos, «hago coreografías de la presentación»... y vio desplantar su falla. Para cuando el mundo se paró en marzo de 2020, Doctor Olóriz estaba arriba. «Me despedí de ella. La noche anterior, la de la suspensión, fue un shock, porque esa mañana nos la habían traído. Le dije a mi presidente que debíamos darle una vuelta y decirle adiós, pero con la esperanza de volvernos a ver. Y volvió y le dí la bienvenida».

Otro apellido nuevo, inusual. «Es de origen catalán. Pensamos que era «Collprim, cuello delgado», pero que algún antepasado fue al Registro y que no lo pondrían bien, quedándose el «Colprim». Que sepamos, sólo estamos nosotros». Hizo su primera ofrenda «con tres meses y

siendo prematura». Al año siguiente hizo la Ofrenda de 1995, la de su convecina Raquel Giner, la que acabó a las tres y pico de la madrugada. «Lógicamente no me acuerdo, pero guardamos fotos».

Es técnico de análisis y control de calidad química en la empresa Polypeptide Therapeutic Solutions «una empresa valenciana que apuesta por la investigación de fármacos».

Que no quiere decir que no sea compatible con la vida, como mínimo, cortesana: «me levanto a las seis; si, y a las siete ya estoy trabajando. Pero a las tres he terminado; los viernes, antes y el fin de semana, libre. No me puedo quejar». 

Compartir el artículo

stats