El reparto de entradas del acto de elección de la corte de honor siempre tiene su polémica por el criterio de repartos. Nunca llueve al gusto de todos. Pero en esta ocasión, las que han mostrado su desazón son las falleras mayores de València de años anteriores, que se han encontrado con una negativa desde el máximo organismo fallero a sus peticiones de localidades.

A lo largo de los años, aquellas que han ocupado el cargo en épocas anteriores han formado parte del "hospitality". Si no de oficio, que no lo era, sí que se les atendía la petición a quien lo pedía, cuando lo pedía. De tal manera que la tribuna de autoridades han contado con la presencia de las mismas e incluso de cortes de honor al completo o casi completo en ediciones anteriores. Sin embargo, en esta ocasión las peticiones se han saldado con un lacónico mensaje firmado por la secretaria general asegurando que "es imposible" aunque "nada me gustaría más que poder dar entradas para uno de los momentos importantes del año fallero", que da la sensación de ser una repetición de la negativa oficial.

La versión de la JCF

La versión de la Junta Central Fallera es que el número de entradas solicitadas por falleras mayores y cortes de honor son 171, sólo las pedidas por conducto oficial. Y que no tienen espacio suficiente en tribuna para antender tantas solicitudes en la zona de tribuna "porque tampoco las puedes mandar al gallinero". Por lo que, ante el elevado número de peticiones han optado por hacer tabla rasa y centrarse en las falleras mayores de los cinco últimos años y las cortes de honor del pasado ejercicio (las de Consuelo Llobell y Carla García).

Las invitaciones son para las cortes de honor del pasado año y las falleras mayores de los últimos cinco

La negativa, sin embargo, ha soliviantado al colectivo de falleras mayores de València, que no entienden no ya no recibir entradas, sino que éstas existían anteriormente y ahora serán ocupadas por otra personas. "¿De verdad, con las entradas que hay, no nos merecemos un asiento y se le da a otra u otras personas?". Las falleras mayores están reunidas en un chat en el que intercambian mensajes y opiniones y que ahora "echaba humo", no ya por perder el asiento, sino por tratarse de una cantidad limitada de peticiones -en su caso como falleras mayores únicamente-. Las entradas de cortesía dejarían pues fuera toda aquella posterior a 2016, salvo que alguna de ellas la haya conseguido por otros medios "como cualquiera de nosotras sabe que se han conseguido". 

"En otros sitios se invita de oficio a las que han sido sus representantes. Y nosotras incluso aceptábamos que fueran nominativas, para evitar cualquier sospecha de que se dieran a terceras personas. Pero es que la contestación ha sido que no y nada más que no. Y sin querer ser pretenciosas, todas creemos que un asiento, en este acto, después de haber servido a la ciudad y a las Fallas, y que nos lo quiten, no nos lo merecíamos".