Un artista fallero inmortal. Cien años de Salvador Debón

Se cumple el centenario deuno de los representantes de la Generación de Oro, personaje clave en la plástica fallera y ganador del primer premio de Especial seis veces

Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

Las Fallas celebran el 27 de abril el centenario de uno de sus personajes clave.

Resulta muy difícil, por no decir imposible, jerarquizar a los artistas falleros, más allá, si se quiere, de la primacía histórica que se le atribuye a Regino Mas. Pero a la hora de incluir a Salvador Debón Cortina en el particular Salón de la Fama resulta, cuanto menos, indispensable. En el Top-3, en el Top-5 o en el Top-10, que lo mismo da. Es uno de los personajes clave en la historia de la fiesta. Un estadio evolutivo en la construcción de unas obras efímeras que habíán consolidado su monumentalismo y la condición de obra de arte mayúscula, que se estaba gestando desde los años veinte del pasado siglo. De hecho, Debón nació en 1923, cuando la fiesta iniciaba su despegue estético y social y al abrigo de la misma se generó el artista que llevaba dentro. 

Estreno en 1947... y desaparición hasta 1954

Tal como recuerda Javier Mozas en la biografía oficial de la Real Academia de la Historia, Estudió Dibujo y Modelado en la Escuela de Bellas Artes de San Carlos. Trabajó primero como profesor de Dibujo, y después de oficial en el taller del escultor Antonio Sanjuán Villalva, quien le dirigió en la realización de diversos pasos de Semana Santa y le puso en contacto con la construcción de fallas en 1947, si bien no volvió a retomar esta actividad hasta 1954, tanto en fallas infantiles como en grandes.

Con tan sólo 25 fallas

Una de las características de la historia de Debón es que no le hizo falta una gran producción para pasar a la historia. Tan sólo 25 fallas, incluyendo diez de menor fuste. Su historia casi salvaje empieza verdaderamente a partir de la primera falla de Especial, en Matías Perelló-Luis Santángel, en 1958. En ese año después de la riada asume como propio uno de los argumentos más localistas jamás reflejado en las Fallas: el fomento del uso de la jalea real como complemento alimentario. 

Al año siguiente hace historia con su falla de Visitació-Oriola. La tantas veces señalada como "primera vez que el primer premio de Especial cruza el río". Ese éxito rotundo (generado por los ingresos que a la comisión le generaba su sala de fiestas Mambo Club) le abre las puertas de Doctor Collado, la falla a la que dio nombre y fama y con la que se retroalimentó.

Su gran falla... la que no ganó

Si hay que adscribir un artista a una comisión, a Debón le toca Doctor Collado, incluso pese a su época espectacular en el Pilar, donde los artistas de prestigio se acumulan. En Collado no sólo planta y no sólo gana. También firma algunas de las fallas más importantes de la historia de la fiesta. Y a pesar de sus grandes éxitos, -La Fama de 1960 ("la cabeza del pintor") y La Primavera de 1969 ("los lagartos")-, su falla más celebrada y reconocida es la que no ganó. "Si, si, pero vaca", con el portentoso cuerpo de un demonio elaborado con figuras humanas. 

Doctor Collado ha institucionalizado a su nombre el premio al artista revelación del año, que en 2023 ha recaído en David Sánchez Llongo. 

Debón plantó, como queda dicho, tres fallas en la Plaza del Pilar con dos victorias, plantó también la rareza de Sueca-Literato Azorín de 1966, cuando se encaramó de forma inesperada a la Especial, regresó a Collado para triunfar con los lagartos y acabó su carrera en las Fallas con tres años en la Merced, incluyendo la falla del cententario en 1972, la última vez que esta comisión ganó en la Especial. Sorprendentemente, no consiguió nunca ser "ninot indultat" y tampoco plantó falla en la plaza municipal.

LAS 25 FALLAS DE SALVADOR DEBÓN

AÑO/SECCIÓN*/PREMIO DE FALLA/COMISIÓN

1947 2A - Fernando el Católico-Angel Guimerá

1954 1B 3 Santa Cruz (Pza.)

1955 1B 7 Santa Cruz (Pza.)

1955 2A 2 Gandía-Aragón-Cuenca-Ramón y Cajal

1956 2A 4 Mar-Comedias

1957 1A 3 Visitación-Orihuela

1957 2A - Micer Rabasa-Poeta Maragall

1957 2B 6 Ripalda-Sogueros

1958 Esp 4 Matías Perelló-Luis Santángel

1958 1A 4 Visitación-Orihuela

1958 2B 7 Ripalda-Sogueros

1959 Esp 1 Visitación-Orihuela

1959 2A 4 Azcárraga-Fernando el Católico

1960 Esp 1 Dr. Collado

1961 Esp 2 Dr. Collado

1962 Esp 2 Dr. Collado

1964 Esp 3 Pilar (Pza.)

1966 Esp 3 Sueca-Literato Azorín

1967 Esp 1 Pilar (Pza.)

1968 Esp 1 Pilar (Pza.)

1969 Esp 1 Dr. Collado

1970 Esp 3 Dr. Collado

1971 Esp 6 Merced

1972 Esp 1 Merced

1973 Esp 2 Merced

* La sección está adaptada a la jerarquía actual aunque se llamaran de otra forma.

Forma parte de la llamada Generación de Oro junto a Juan Huerta, Vicente Luna y Julián Puche. Cuatro artistas que marcaron el nuevo estadio evolutivo de la plástica fallera clásica durante veinte años (desde mediados de los cincuenta a mediados de los setenta). 

"Su estilo artístico osciló entre el clasicismo más riguroso y la caricatura más expresiva, caracterizándose por romper las pautas formales y el estatismo de la superposición de elementos de una falla", es la sencilla descripción de un trabajo realizado íntegramente con el cartón -la técnica que nace especialmente en esta época de la mano de Huerta- y que terminarán de desarrollar, combinado con el poliester, en la siguiente generación (Martínez Mollá, "Pepet", Miguel Santaeulalia, Vicente Agulleiro...) antes de que la siguiente hornada mute hacia la producción en "corcho blanco". 

Los seis primeros premios de Especial le mantuvo en el segundo puesto del escalafón (sólo superado por los 14 de Regino) casi como una barrera infranqueable, que acabó superando Pedro Santaeulalia con ocho. 

Debón duro poco en las Fallas porque, con sus éxitos bajo el brazo, la firma Lladró le llama para ser una de las puntas de lanza de su producción junto con otra serie de artistas, incluyendo a Juan Huerta y a José Puche. Un centenar largo de figuras suyas aparecen en el database. A lo que hay que añadir imaginería y trabajos en el mundo del decorado cinematográfico. 

También en abril, pero de 2008, el corazón le falló. Fue el segundo miembro de la Generación de Oro que se marchó. Una generación que perdió a su último componente en 2021 con Vicente Luna. Pero los cuatro habían alcanzado mucho tiempo atrás la inmortalidad.