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CANDIDATAS A FALLERA MAYOR DE VALÈNCIA 2025

Doctorado, final de Residencia y título de preseleccionada, todo a la vez

Miriam Alonso Carpio

Falla General Llorens

29 años

Miriam se dedica a dar en los quirófanos una nueva vida a los grandes heridos como Médico Especialista en Cirugía Plástica y Estética. Fue la 148 de su promoción de MIR.

Miriam Alonso Carpio (General Llorens).

Miriam Alonso Carpio (General Llorens). / Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

València

«¿Sabes que el ser humano es increíble?». Miriam habla con conocimiento de causa y sólo cabe esperar que convivir con los siete jurados en septiembre no le haga perder esa fe. Le sobran razones porque su trabajo es trabajar con cuerpos y devolverlos prácticamente a la normalidad perdida. «Soy Médico Especialista en Cirugía Plástica y Estética. Acabo de terminar la Residencia en La Fe y he terminado también el doctorado en la Facultad de Medicina. Ahora he comenzado en el Hospital Clínico».

Uno de los currículums sanitarios más espectaculares en la historia de las preseleccionadas médicas. «El viernes previo a mi preselección leí la tesis, el viernes siguiente me preseleccionaron y al siguiente fin de semana llegó la Batalla de flores». 

Miriam Alonso, en el 𝑪𝒐𝒏𝒈𝒓𝒆𝒔𝒐 𝒏𝒂𝒄𝒊𝒐𝒏𝒂𝒍 de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora

Miriam Alonso, en el 𝑪𝒐𝒏𝒈𝒓𝒆𝒔𝒐 𝒏𝒂𝒄𝒊𝒐𝒏𝒂𝒍 de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Estética y Reparadora / RLV

Un completo para una joven que se considera afortunada porque «he conseguido hacer de mi profesión una pasión». Con obvias razones. «La Fe es una unidad de referencia para quemados. Ya lo sabes. He estado rodeada de un equipo increíble, con mis residentes, mis adjuntos, mis enfermeras, mi jefa Lola Pérez del Caz...». Doce años de aprendizaje, «aunque siempre estás actualizándote». Debe su vocación «al doctor Severiano Marí. Cuando era estudiante de Medicina fui a una práctica de una cirugía reparadora de mano. Un chico que había sufrido un accidente de tráfico. Estaban reconstruyéndola y me quedé impactada. Ahí es donde decidí eso: ayudar en situaciones extremas, cuando parece que no hay esperanzas. Es un mundo mi especialidad. Trabajas de la cabeza a los pies, pero, a la vez, es pasión pura». 

148 de 14.000

Una especialidad que, con la poca oferta anual que tiene, y haciéndola en casa, tiene que significar sí o sí, haber hecho un MIR muy bueno. «Vale. Quedé en el puesto 148». De entre catorce mil aspirantes. Y sin arrepentirse. «Recuerdo, por ejemplo, mi primer reimplante de mano, me pareció fascinante. Trece horas de un trabajo minucioso, elegante. Fue muy enriquecedor». 

"Generales" de toda la vida

Y además, fallera; y además, fallera mayor; y además, preseleccionada. «Soy fallera desde pequeñita. Mi madre también, mi hermana, mis primos, mis tíos... de hecho, parte de mi familia han sido fundadores». De la falla Els Generals, «la de mis abuelos, la que tenían en su barrio». Parece raro afrontarlo con un oficio tan exigente. «He sido fallera mayor en mi último año de residencia, y ahí somos los que organizamos los horarios, las guardias.. somos, de alguna forma, los jefes de residentes. Y como «resi» mayor, y con unos «resis» pequeños, que son un amor y me han ayudado, todo ha podido ser. Gracias, chicos, os quiero. No me han dejado hacer ni una guardia de fin de semana, me han apoyado, me han hecho regalos. Con ellos ha sido muy fácil». 

Un corazón científico

De puro técnico, su tatuaje es un corazón, pero científico. «Lo diseñé yo. Ahí, arriba, están los grandes vasos. Y abajo, las ramas distales de la arteria descendente anterior». Y el mensaje en inglés: «Los corazones salvajes no pueden ser domados». Ahora, ese corazón aspira a todo lo que pueda venir. Incluyendo reconstruir la brillante carrera de médicas-cortesanas. O cortesanas-médicas.

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