Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El Congreso Fallero decide la continuidad o no de las fallas de las poblaciones vecinas en la JCF

Varias enmiendas solicitan la salida de las comisiones del censo de València o su permanencia con condiciones

El Congreso Fallero celebra una de sus sesiones más importantes

El Congreso Fallero celebra una de sus sesiones más importantes / Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

València

El Congreso Fallero afronta este jueves una de sus reuniones más importantes. En la misma está programado el debate del Artículo 9, que si bien parece inofensivo en su concepto, la definición del Censo Fallero, incluye un elemento que podría cambiar notablemente el mapa social de la fiesta: la salida o el mantenimiento de cuatro ayuntamientos asociados -de sus comisiones- a la estructura de la Junta Central Fallera.

Tanto en el Reglamento Vigente como en el Anteproyecto que se está debatiendo se asume, por "razones de exclusiva tradición mantenida en el tiempo" que el Censo Fallero incluya las comisiones de Burjassot, Mislata, Quart de Poblet y Xirivella. En ambos casos, eso sí, se estipula que ya no pueden inscribirse más colectivos falleros procedentes de esos municipios.

Esta inclusión es, como resulta obvio, una anormalidad administrativa, pero preservada a lo largo del tiempo. Lo lógico es que cada falla tenga su fiesta en su propio municipio y nada más. Pero existe ese valor inmaterial de que forman parte de la "familia fallera" desde hace generaciones. Incluso Creu i Mislata, por ejemplo, pertenece desde la reorganización de la fiesta tras la Guerra Civil.

Pincha aquí para conocer cómo ha quedado la votación

Las de Burjassot, Quart y Xirivella se incorporaron al censo del Cap i Casal a mediados de los sesenta del siglo pasado, hace ahora justamente 60 años, en un tiempo en el que la fiesta necesitaba ganar músculo social para alcanzar la condición de Fiesta de Interés Turístico.

La falla Creu i Mislata celebró este fin de semana uno de los actos de su Centenario

La falla Creu i Mislata celebró este fin de semana uno de los actos de su Centenario / Falla Creu i Mislata

Sin embargo, en los dos últimos Congresos ya se ha planteado la segregación. Hay muchos intereses en juego y las llamadas al voto se han extremado de cara a esta sesión. Los wasaps han corrido de mano en mano:

Hola. Hoy más que nunca me dirijo a ti para solicitarte tu apoyo y evitar que las enmiendas que pretenden dejar fuera de JCF a las fallas de Burjassot, Mislata, Quart de Poblet y Xirivella. Son muchos los argumentos o razones que justifican evitar esta expulsión, algunos de ellos llevan formando parte de JCF desde 1946, casi su fundación. Si pudieras ayudarme haciéndole llegar mi petición a cualquier otro congresista, te lo agradecería.

Espero consideres con interés mi solicitud. Un abrazo

Al texto se le presentan hasta tres alternativas diferentes para cambiar el actual estatus.

Una de ellas habla claramente de la separación:

"El Censo Oficial Fallero estará formado, única y exclusivamente, por las Comisiones de Falla que se encuentren radicadas en la ciudad de Valencia"

Seguir, pero con un convenio económico

Otras enmiendas estipulan fórmulas mixtas. Por ejemplo, una habla de mantenerlos anualmente con la condición de que los ayuntamientos en litigio firmen un "convenio supramunicipal". Dicho de otra forma, que esos consistorios ayuden económicamente al sostén de la Junta Central Fallera.

Y otra enmienda también estipula que si uno de esos municipios acaba creando una junta local, las comisiones deberán elegir a cuál de las dos pertenecer: si se queda en su población o permanece adherida a València.

12 por ciento del censo de la JCF

El debate tiene muchas aristas. La cuestión económica se sostiene en el hecho de que la JCF tiene que invertir dinero en unos festejos en los que intervienen estas comisiones: alquiler de salas, organización de campeonatos, preselecciones, estandartes... y que los respectivos ayuntamientos deberían ayudar económicamente a ese sostenimiento del presupuesto de la Junta Central Fallera. Sobre todo teniendo en cuenta que suponen más del 12 por ciento del censo total de falleros. Porque estamos hablando, además, de comisiones superpobladas, de amplísimos censos.

La Ofrenda, la corte de honor, los concursos...

Hay otro aspecto más del día a día: los "anti" promulgan que no contar con estas comisiones supondría aligerar la Ofrenda -que celebran, además de la suya propia de su población-. Y, por contra, los "pro" sostienen que, después de tantas generaciones, privarles de ese festejo sería una catástrofe social. Por no hablar de quedar fuera de la carrera por ser fallera mayor de València o corte de honor. También quedarían fuera de los concursos oficiales, en algunos de los cuales, como en el "play back" o los belenes -o, en su momento, las calles adornadas-, han tenido actuaciones muy sobresalientes.

El talón de Aquiles de estas comisiones es, sin duda, el concurso de fallas puesto que, a pesar de sus grandes censos, no han musculado sus monumentos, que solo ocasionalmente aparecen en las categorías altas.

Hay, por todo ello, un componente emocional importante, que dice que presentar una demanda de divorcio sería un acto de infidelidad, después de la cantidad de años que llevan compartiendo un proyecto común de fiesta fallera.

Todo parece indicar que Mislata, Quart, Xirivella y Burjassot se quedarán bajo la égida de la Junta Central Fallera, pero falta por ver si se le incluye algún matiz, como señalan las enmiendas mixtas.

Tracking Pixel Contents