El 16 de marzo lectivo afecta a más de 25.000 falleros infantiles que podrían faltar a clase
Ballester responde a la iniciativa de las Fallas de Rascanya que ya es "imposible" cambiar el acuerdo del Consejo Escolar "que votamos en contra" y que difiere de la decisión en tomada 2015 y 2020

Entrega de premios de fallas infantiles, que se celebrará en fecha y horario lectivo / RLV

"Tendremos que mirarlo bien" pero "para los próximos años" fue la forma en la que el concejal y presidente de la Junta Central Fallera, Santiago Ballester, ha dado la contestación a la última campaña, el último coletazo, para que el 16 de marzo de 2026 fuera festivo en los colegios del "cap i casal". Fue a instancias de la Agrupación de Rascanya, que solicitó saber si había alguna posibilidad de revertir el acuerdo del Consejo Escolar, que obliga a los niños a acudir a los colegios en dicha jornada, centrada normalmente en actividades infantiles y que tiene como momento principal la entrega de premios.
Ballester recordó que la decisión es contraria a los deseos del propio Ayuntamiento y que seleccionar el 10 de octubre, 17 y 18 de marzo no era su propuesta, pero que tuvo que plegarse a la decisión de la mayoría.
El propio Ayuntamiento había propuesto la triada de días 16, 17 y 18 como libres de clases y no solo por la celebración de actos falleros, sino por un problema de movilidad tanto de autobuses escolares como de vehículos particulares, con la ciudad plenamente cerrada -a las 15 horas del día 16, por ejemplo, se cierra toda la ronda interior hasta las primeras horas el día 20-. Sin embargo, salió elegida la propuesta presentada por el Sindicat de Treballadors i Treballadores de l'Ensenyament del País Valencià, apoyada por otras entidades, incluyendo a FE.CCOO.PV., FAMPA, Federación de Asociaciones de Vecinos, el representante del profesorado, el representante de directores de centros públicos y el representante de centros privados: 10 de octubre (ya gastado), y 17 y 18 de marzo (que enlazan con el 19, que es festivo en la Comunitat Valenciana).
La propia Junta Central Fallera lo trasladó a las comisiones de falla a título informativo, pero adjuntando una carta de la concejala de Educación, Rocío Gil, en la que quedaba claro el sentido del voto de cada entidad del Consejo Escolar de la ciudad.
"Ni siquiera apelar a circunstancias excepcionales se puede aplicar ya", aseguró. La ley establece en su articulado que "La Dirección General de Centros Docentes podrá autorizar, para un centro o una localidad, un calendario escolar diferente del establecido cuando concurran circunstancias excepcionales". Mientras el Ayuntamiento pedía el 16, 17 y 18 como festivos, el sindicato USO propuso esta fórmula y solicitar un cuarto día festivo a la Conselleria que habría sido la de retrasar el final del curso, previsto para el viernes 19, al lunes, 22. Pero no solo no recibió más que un voto, sino que apelar a las excepciones era imposible, según el concejal Ballester, por haberse pasado ya el plazo de tiempo.
La medida sin retorno generará ya se ha considerado como una llave para el absentismo escolar, con la seguridad de que muchos los más de 25.000 falleros infantiles del censo no acudirán a clase ese día -como ya hacen muchos de los que cursan los estudios en centros de fuera del término municipal-.
Antecedentes en 2020 y 2015
Este acuerdo difiere sustancialmente de lo ocurrido en los años anteriores en que la combinación del calendario es la misma que en esta ocasión: en 2020 estaba previsto un súper acueducto en el que, a cambio de terminar más tarde el curso, los escolares no solo tenían libre el 16 de marzo, sino también el 20 como "día después" para evitar el presumible absentismo que se produciría. Era un tiempo, además, en el que el fin de fiesta infantil era más noctámbulo, con la "cremà" a partir de las diez de la noche.
Esta fórmula no llegó a aplicarse porque fue interrumpida por la pandemia, que mandó a casa a los niños mucho antes.
Pero en 2015 también se produjo esta combinación de fechas y, en aquel caso, los niños no acudieron a clase desde el fin de semana previo. De hecho, la fiesta de fallas escolares fue el viernes 13 de marzo.
Las comisiones de Rascanya habían movilizado la campaña "16M València sense cole" apelando a un argumento novedoso: considerar las Fallas como una "asignatura". La premisa "Las Fallas también se aprenden" refleja que vivir la fiesta fallera supone participar de "historia, música, tradición y convivencia".
Y en 2027, el problema será el 15 de marzo
En las Fallas de 2027 continuarán los problemas, porque la totalidad de las fiestas se celebrarán entre semana, con "cremà" el viernes. La última vez que ocurrió esto fue en 2010 (en 2021 no hubo fallas en marzo). El Consejo Escolar dio fiesta el 16, 17 y 18 de marzo -no tenía otros "puentes" con los que competir- pero ahí, la que quedaba como lectivo era el 15 de marzo. Finalmente hubo un acuerdo extraordinario -como el que ahora no se ha logrado- por el cual se añadió ese 15 de marzo mediante la fórmula de salir media hora más tarde durante las dos primeras semanas de junio, cuando el horario había pasado a exclusivamente matinal. En aquel momento, el entonces concejal de Educación, Emilio del Toro, aseguró que no ya el 16, sino el 15, "siempre será fiesta". Las cosas han cambiado sustancialmente.
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