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El censo fallero es una locura: nuevo récord absoluto pese al "sold out" de muchas comisiones

Los casales empiezan a establecer listas de espera, pero el censo al empezar el año es de 122.740 , más que al cierre de 2025, confirmando el crecimiento desbocado iniciado tras la pandemia

Multitudes de falleros en la Crida de 2024

Multitudes de falleros en la Crida de 2024 / Fotofilmax

Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

València

El Censo Fallero continúa disparado, desatado o desbocado. La curva ascendente jamás imaginable. El número de personas fichadas recientemente por la fiesta alcanza unos registros que demuestran el auge y la buena salud no solo de las Fallas, sino de prácticamente cualquier tipo de manifestación lúdica, pero en este caso, corregido y aumentado. A la vez, es una señal de advertencia y de reflexión de hasta qué punto se puede seguir admitiendo más componentes, de acuerdo con los límites naturales de la misma.

Es éste uno de los detalles que se han advertido antes incluso de aparecer los datos: son muchos los casales que han colgado el cartel de «sold out». Que no pueden ni quieren admitir más falleros y que ya han abierto el sistema de listas de espera. ¿Por qué? Por el propio funcionamiento de las comisiones y por sus propios límites físicos, tanto del casal como de la carpa. Aunque más falleros supone más recursos económicos, también puede ser un problema de existencia.

A 1 de enero se suele hacer un cálculo del censo que es bastante fiable de la salud de la fiesta. Sobre todo, porque ahora hay una subida exponencial de los que se apuntan a última hora para pasar la Ofrenda.

Con los considerandos sobre la plena exactitud de los datos -bajas que no se comunican, principalmente-, al hacerse siempre en el mismo periodo se obtienen datos muy reveladores, que hablan de que la linea ascendente se mantiene.

Desde prepandemia, un 26% más

El dato es contundente: en 2019, antes de pandemia, en estas fechas, el número de falleros era de 97.300. El año pasado, también en estas fechas, se dio la cifra de 114.722 y el de este año vuelve a crecer: 122.740.

Esto quiere decir que, de antes a después de pandemia, el censo ha subido un 26 por ciento.

Estos 122.740 falleros son más incluso que a final de febrero del año pasado, cuando se cerró el censo -con todos esos «últimos fichajes»- que llegó a 120.235. Ahora queda un mes y medio todavía de admisión de nuevas altas, que hará (debe hacer) seguir creciendo la tendencia.

La gente "se celebra encima"

¿A qué se debe que ahora, de repente, las Fallas estén tan de moda? Se ha teorizado mucho en este sentido y, en gran medida, se considera una consecuencia de la pandemia. Que ha llevado a la sociedad a querer ser más disfrutona. Hay más falleros, pero también ese concepto de «sold out» se extiende a todo tipo de eventos, desde una carrera a un concierto. O el propio auge del turismo. La frase acuñada es que «la gente se celebra encima».

En el caso de las Fallas, además, tiene un efecto rebote, puesto que el confinamiento y la paralización de la fiesta trajo consigo un descenso notable, llegando en 2021 a mínimos de 88.685 componentes. Diez mil menos que en la anterior normalidad. Pero el repunte llegó rápidamente, alcanzándose los niveles prepandemia rápidamente. Lo que pasa es que, a partir de entonces, a lo que se ha asistido es a una auténtica explosión de nuevas incorporaciones.

Una fiesta más amable

Y tampoco hay que engañarse: hay una sensación general de que la fiesta se ha autorregulado. O la han autorregulado. Durante las pasadas legislaturas, aunque fuera a un coste social muy grande -en forma de disgustos y polémicas- se llevó a cabo un atemperamiento de modos y modas que habían convertido las Fallas en algo antipático para una parte de la sociedad. Reducción de pretensiones en algunos eventos, control en la instalación de carpas o limitación en horarios de pirotecnia... aunque con el gobierno progresista eso se interpretara en una parte de la sociedad fallera como un «quieren acabar con nuestras tradiciones», lo cierto es que le dio un punto de sentido común. Que el actual gobierno, en buena medida ha mantenido salvo, este año, en un tema controvertido: las fechas tempranas de instalación de las carpas. Mientras que, por contra, ha reducido el tiempo que están instaladas las churrerías y mercadillos.

Datos importantes

El censo es un torrente de datos, muchos de ellos reveladores:

  • Tan solo 19 comisiones tienen menos de cien componentes. Antes de pandemia eran casi el doble.
  • Hay 54 comisiones que tienen más de 500 personas, lo que ya es un pequeño ayuntamiento. En 2019 solo lo alcanzaban 25 comisiones.
  • La media por comisión es de 321 personas, lo que se puede considerar una cantidad más que solvente para afrontar los gastos fijos de una comisión.

Ojo: bajan los infantiles

Pero también hay alguna anomalía a tener en cuenta: si comparamos con los datos de 2019, de prepandemia, el censo sube, sobre todo, en adultos. Aumenta un 39,6 por ciento en personas mayores. Por contra, y no deja de ser llamativo y a tomar en cuenta, los infantiles bajan un 6,6 por ciento. Pasan de 28.410 a 26.521.

Más mujeres que hombres

A todo esto: ¿el aumento desbocado es por "mujeres que quieren vestirse de fallera"? Pues no: por género, el aumento es prácticamente el mismo. Ese 25-26 por ciento que ha subido el censo es a proporciones similares entre hombres y mujeres.

Eso sí, en términos absolutos, son muchas más las falleras (68.088 mujeres y niñas) que los falleros (53.579 entre hombres y niños).

Y un juego: si los falleros fueran un ayuntamiento, sería el número 56 de toda España. A la altura de León y por delante de Cádiz y Girona. Y sería el quinto municipio de la Comunitat Valenciana.

50 fallas han perdido falleros

Comparando épocas se ve como hay comisiones que han protagonizado subidas espectaculares, incluso duplicando sus censos. Pero no todas han actuado así: de 2019 a 2026, hay 50 comisiones que han bajado sus recursos humanos, aunque siete de ellas hayan sido descensos sutiles de entre uno y tres falleros menos.

Las más recientes progresan muy adecuadamente

Y otro dato importante: las comisiones de nueva creación progresan adecuada o muy adecuadamente: las siete más recientes superan los cien falleros. Y en algunos casos, como Manuel Meliá y Fuster-Carlos Cortina, Blas Gámez-Ángel Villena o Doctor García Brustenga, se han encaramado a la zona noble de entre las que tienen más habitantes.

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