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El Censo Fallero se cierra a punto de llegar a las 130.000 personas

La habitual subida para participar en la Ofrenda deja una cifra inimaginable hace pocos años

Multitudes de falleros en la Crida

Multitudes de falleros en la Crida / Fotofilmax

Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

València

El Censo Fallero de 2026 se ha completado con una cifra absolutamente mareante: cada vez más cerca de las 130.000 personas. En concreto, el Ayuntamiento ha facilitado el dato de que rondará las 128.000 personas.

El censo "bueno" de las comisiones se suele establecer el 1 de enero, al tratarse de las personas consolidadas a lo largo del año. Sin embargo, en enero y febrero (el 28 se cierra definitivamente la admisión) se produce un repute importante, que generan las personas que quieren acudir a la Ofrenda.

De esta manera, tal como informó Levante-EMV, a primeros de año se habían batido todos los récords con 122.740 personas. Pero en las últimas semanas se han sumado cinco mil más para asistir -previo pago- al festejo.

Estos 128.000 falleros -consolidados y circunstanciales- suponen, por otra parte, un problema organizativo para actos como la propia Ofrenda, que tendrá que lidiar con una cantidad de participantes impresionante. Hasta el punto de que hay bastantes comisiones que tienen lista de espera y que ya no admiten más altas hasta nueva orden.

Con todo, en este aumento salvaje, aún estando reconocido y legalizado, se estudia por el exceso que se ha detectado en alguna comisión, cuyas nuevas altas se antojan fuera de lógica -es decir, introduciendo a saco a una comisión entera de una población no adscrita a la JCF-. Una mala práctica que podría llegar a abortar el funcionamiento de la Ofrena.

Está de moda

El pasado 1 de marzo, sobre ese dato más consolidado, se extraía la conclusión de que las Fallas son un fenómeno plenamente en boga. Las ganas de la gente de celebrar, de vivir -especialmente tras la pandemia- y el abandono de alguno de los desmanes durante el mes de marzo han ido creando una imagen más amable de la sociedad fallera, que invita más a participar en la misma. De hecho, el censo estuvo, durante muchos años, estancado en una cifra sobre las cien mil personas. A partir de la pandemia, en que descendió notablemente por lógica de acontecimientos, ha sufrido una línea ascendente que no parece tener fin.

Entre los datos destacaba que tan solo 19 comisiones tienen menos de cien componentes. Antes de pandemia eran casi el doble.

Hay 54 comisiones que tienen más de 500 personas, lo que ya es un pequeño ayuntamiento. En 2019 solo lo alcanzaban 25 comisiones.

La media por comisión es de 321 personas, lo que se puede considerar una cantidad más que solvente para afrontar los gastos fijos de una comisión.

Pero también hay alguna anomalía a tener en cuenta: si comparamos con los datos de 2019, de prepandemia, el censo sube, sobre todo, en adultos. Aumenta un 39,6 por ciento en personas mayores. Por contra, y no deja de ser llamativo y a tomar en cuenta, los infantiles bajan un 6,6 por ciento.

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