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Las fallas se sumen en la incertidumbre ante un posible fin de semana lluvioso: carpas, paellas, verbenas...

Los pronósticos no terminan de aclarar el tiempo para el sábado, que se considera uno de los más fuertes del calendario festero

Tardeo fallero en la plaza de Brujas de València.

Tardeo fallero en la plaza de Brujas de València. / G. Caballero

València

Las comisiones falleras de València, desde la más pequeña a la más grande, viven estos días con gran incertidumbre ante un fin de semana de prefallas que se presume movido en lo meteorológico. Los pronósticos dicen que el sábado, conocido como "supersábado" fallero, será precisamente el del cambio después de una semana de lluvias garantizadas. Pero no termina de quedar claro si lloverá parte del día, todo el día, o nada. Y eso es vital a la hora de preparar las actividades previstas para esos días.

La mayor preocupación es si se podrán realizar las verbenas, más de doscientas en toda la ciudad. Si llueve el sábado no será posible celebrarlas y entonces entran en juego los acuerdos entre las comisiones y los grupos musicales o los DJ. En algunos casos, por ejemplo, se fija por contrato una cantidad de agua (litros por metro cuadrado) a partir de la cual se puede suspender la velada sin perjuicio para la comisión. En otros, se recurre a las carpas en lugar de hacerlas al aire libre y en muchas otras se opta por discomóviles, que son garantía en cualquiera de los casos.

Actividades al aire libre

También hay preocupación por el montaje de las carpas, que también son más de doscientas. Una gran parte de las mismas tienen que montarse el viernes, es decir, apenas un día antes del supersábado, para interrumpir lo mínimo posible al transporte público. Pero si llueve, el montaje puede verse complicado o directamente podría no hacerse, lo que dejaría a las comisiones sin apenas opciones para desarrollar su programa. Hay que tener en cuenta que muchas fallas cierran sus casales estos días y trasladan su actividad a las carpas, que se han convertido en un elemento principal de la fiesta.

Y luego hay problemas para todo lo que es el funcionamiento diario. Si hablamos, por ejemplo, de concurso de paellas, el problema no es que se pueda hacer o no se pueda hacer el sábado o el domingo, el problema es que hay que comprar los ingredientes con antelación y en caso de que luego no se puedan celebrar, habría un problema. Algo parecido ocurre con los pasacalles, para los cuales hay que contratar bandas de música. Y también puede haber problemas con la pirotecnia, aunque ninguna de estas dos actividades son muy habituales en este fin de semana de prefallas.

En definitiva, la lluvia sume a las comisiones en una incertidumbre total que les tendrá pegados a los partes meteorológicos prácticamente al minuto.

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