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Plantà

Tirada de grúa nada más empezar

Convento Jerusalén iza la primera gran pieza en un domingo en el que los artistas sacan muy pocas piezas a la calle, a la espera de que este lunes empiece el desembarco masivo en las demarcaciones

Convento Jerusalén y Sánchez Llongo comienzan a ensamblar las primeras piezas de la falla

Eduardo Ripoll

Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

València

La «plantà» de las Fallas 2026 está siendo, en sus primeros compases, especialmente loca. Porque la inestabilidad meteorológica, como actor principal, está dejando un calendario con su punto de caos: mientras en algunas demarcaciones de Sección Especial el paisaje sigue siendo el de un páramo de asfalto, en otras ha empezado uno de los rituales que forman parte de la segunda fase del ritual. Se trata de la «tirada de grúa». Vale que David Sánchez Llongo lleva mucha falla -no hay más que recordar el «Or» del año pasado- pero no deja de ser chocante las diferentes velocidades. Porque es domingo y no es buen día para poner vehículos a trabajar. O porque izar pronto forma parte de una estrategia para ir teniendo presencia en la calle y eso son inputs que ayuden a generar opinión. O, directamente, porque los tiempos están calculados y cada uno tiene su librillo. Nunca se sabe, pero no cabe duda que, dentro de esta particular batalla por la impresión y el tamaño, el fauno izado por Convento Jerusalén quedará diluido, parecerá poca cosa, en cuanto empiecen a sumarse más y más elementos.

Convento Jerusalén empezó la «tirada de grúa», para tapar inmediantemente el primer remate. | FOTOFILMAX

Convento Jerusalén empezó la «tirada de grúa», para tapar inmediantemente el primer remate. | FOTOFILMAX

Eso sí, en cuanto se ensamblaron los cuerpos, se le puso también el chubasquero de turno. Y más ahora, que arriba hay grandes orificios por los que el agua podría entrar de forma inmisericorde. Ahora no hay peligro. Pero, por si acaso, el artista ha aplicado no una ni dos, sino tres capas de líquido protector, ese que escupe el agua de lluvia -siempre que ésta no sea en cantidades groseras porque, entonces, no hay químicos que lo controlen-.

Fallera mayor y corte acudieron a hacer una visita a la falla municipal ya entrada la noche.

Fallera mayor y corte acudieron a hacer una visita a la falla municipal ya entrada la noche.

Y para acabar, lluvia

La noche acabó bajo una impertinente lluvia, que alejó a los últimos impenitentes que pasaron por las demarcaciones. Queda mucho por ver. De hecho, esta parte de la fiesta, con legión de seguidores, tiene cuatro días largos para disfrutar. El quinto, el viernes 13, menos, porque es el elegido por los autobuses de las comisiones y ahí, circular y ver la «plantà» se complicará con no pocos visitantes empapados en alcohol.

Hoy vuelve la jornada laboral, con lo que supone de tener que alternar las góndolas con el tráfico convencional .-pero también a precio convencional-. Nada sencillo, pero las fallas caen este año como caen. El nueve es augurio de mucha actividad.

Día de paellas y más

Mientras, la jornada de Domingo de Prefallas transcurrió tranquila. Pasado el desbarajuste del sábado verbenero, llegaba la calma con los concursos de paellas, pieza principal de la jornada, así como algunos festejos puntuales e incluso la última «macrodespertà» del ciclo. n

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