Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La crisis de los trenes de la mascletà sigue sin solución a 24 horas del fin de semana fuerte de Fallas

La alcaldesa de València, María José Catalá, y la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, se enfrentan por la reorganización de los trenes de Cercanías para la mascletà, con acusaciones cruzadas y sin soluciones claras. Renfe presentaría las alternativas en las que está trabajando si el consistorio aceptase "por escrito" la llegada de los trenes C-1 y C-2 a la Estación del Norte .

Miles de personas se agolpan para ver las mascletà en València

Francisco Calabuig

Marina Falcó

Marina Falcó

València

La cuenta atrás no para y el enredo entre los políticos a cuenta de la crisis de los trenes de la mascletà no cesa, es más, se va intensificando. A poco más de 24 horas de que se ponga en marcha la reorganización de los trenes de Cercanías en las horas coincidentes con el disparo pirotécnico en la plaza del Ayuntamiento, la previsión es que los pasajeros de los convoyes de las líneas de C-1 y C-2 que quieran ir a ver el disparo en la plaza del Ayuntamiento encuentren en la estación de Albal su final de trayecto.

Cruces de acusaciones y pases de la pelota de la responsabilidad mientras, de momento, la situación sigue estancada. Mientras la alcaldesa de València, María José Catalá, espera a que Renfe "haga su trabajo" y presente alternativas a dejar a los viajeros en una localidad a 10 kilómetros de distancia de la capital sin una opción de transbordo, la delegada de Gobierno, Pilar Bernabé, insiste en que se celebre una Junta de Seguridad extraordinaria para replantear la situación -a lo que la primera edil "ha dicho que no"- además de pedir a Catalá que "presente por escrito" que el consistorio acepta que los trenes de las líneas provenientes de Xàtiva y Gandia pueden llegar a la Estación del Norte, pues hay dos informes de la policía y de bomberos que lo desaconsejan. Solo con este aval, Renfe presentaría las alternativas en las que según ha podido saber Levante-EMV el operador está trabajando, y que permitirían a los trenes llegar a la estación de València. Una opción podría ser mantener los desvíos al Cabanyal y San Isidro y dejar al que ahora parará en Albal llegar a la Estación del Norte. De esa manera ya se eliminarían la mitad de los viajeros.

No es una cuestión menor. El pasado 15 de marzo de 2025 se produjo una situación peligrosidad por las aglomeraciones que se producen en los días grandes de Fallas en la entrada principal de la estación de trenes debido a la llegada de viajeros y la acumulación de público que invade las calles Xàtiva y Marqués de Sotelo para ver la mascletà. Tanto es así, que los teléfonos de emergencias recibieron numerosas llamadas "solicitando presencia policial ante determinados delitos contra el patrimonio o porque pedían auxilio para poder moverse y salir de la masa de personas allí acumulada”. La seguridad está en juego. Y esto lo certifican tanto Policía Nacional, Policía Local y bomberos, que emitieron informes advirtiendo de la necesidad de restringir la arribada de trenes para evitar situaciones que supongan "riesgo para las personas".

La estación de Albal recibvirá, si no se adoptan medidas alternativas, miles de pasajeros a partir del viernes.

La estación de Albal recibvirá, si no se adoptan medidas alternativas, miles de pasajeros a partir del viernes. / Germán Caballero

Precisamente porque enfrentarse a un escenario que contemple serios problemas de seguridad no es apetecible para ninguna administración, todas ellas se mantienen enrocadas en sus posturas y nadie cede ni parece dispuesto a dar soluciones reales. Al menos hasta que la cuerda esté tan tensa que resulte 'rentable' erigirse en el salvador de la situación.

El ministro Óscar Puente insiste en que "Renfe no va responder por unas medidas que no hubiera tomado"

El único que hasta el momento verbalizó ante los medios una posible solución fue el conseller de Infraestructuras, Vicente Martínez Mus, quien explicó durante la presentación del dispositivo especial de Fallas de Metrovalencia que barajaban la opción de poner autobuses-lanzadera desde Albal hasta las estaciones de metro de Torrent Avinguda y Paiporta para suplir la falta de trenes a la mascletà. Renfe explicó hace unos días que "no era asumible" porque debido a la capacidad de cada uno de los convoyes afectados serían necesarios unos 160 autocares diarios "y habría que ver por dónde entran a la ciudad" con una movilidad ya trastocada.

Los informes de seguridad mandan

La interrupción de la llegada de trenes entre las 13.00 y las 15.00 horas a la Estación del Norte desde el día 13 hasta el 19 de marzo es la respuesta a "las instrucciones del Ayuntamiento de València", según insisten tanto Renfe como el ministro de Transportes Óscar Puente, quien ha grabado en vídeo su respuesta al consistorio con respecto a esta crisis y desveló que "era una solicitud que se lleva haciendo, con este ,desde hace tres años" a la que Renfe se había negado hasta el momento y que desde el operador, asegura "no hubieran tomado".

Esta ocasión ha sido diferente porque, según explica Puente, la petición consistorial venía acompañada de "informes técnicos de policía y bomberos", por lo que consideraron que ya era una cuestión de seguridad. "Se denegó en las anteriores ocasiones porque consideramos que los temas de movilidad y seguridad son competencia estricta del ayuntamiento. Renfe no hubiera restringido la llegada de trenes". Estas declaraciones han ido acompañadas de acusaciones hacia la primera edil de "deslealtad" y de mantener una actitud "absolutamente impresentable" al desmarcarse de una situación, que según explica Puente, "fue pedida por el consistorio", e incide en que "la única verdad es que el ayuntamiento quería que se adoptara una determinada medida y quien debía tomarla [Renfe] no quería hacerlo y se vio obligado por la petición y los informes técnicos de seguridad" y acusa ahora al gobierno municipal de "engañar a la ciudadanía de València" e insiste en que "Renfe no va a responder por unas medidas que no hubiera tomado".

El alto voltaje del cruce de reproches e insultos da una pista de lo espinoso de la situación y más contando con unos antecedentes de hechos desgraciados como la dana. La propia Catalá ha denunciado que en los últimos días se la ha tildado de "machista, facha, cínica e incompetente", por lo que ha pedido respeto y calma.

En este contexto, ¿Quién se atreve a permitir la llegada de los trenes de Cercanías hasta el Cap-i-Casal con unos informes de seguridad contrarios a esto? Parece que por el momento nadie está dispuesto a contrariar a los técnicos y con razón.

El hecho de que las líneas C-3 y C-6 sí hayan sido desviados hasta las estaciones de Sant Isidre, Cabanyal y Font de Sant Lluís suponen ya un alivio para las aglomeraciones, la duda es si es suficiente.

¿Aforo en la mascletà?

Por su parte Compromís propone otra solución: aforar la zona de Marqués de Sotelo y mantener la llegada de trenes a la Estación del Norte. La coalición valencianista entiende que prohibir la llegada de cercanías entre las 13.00 y las 15.00 horas "no tenía sentido y tampoco dejar a los viajeros en la estación de Albal".

Además, proponen en unamisivaa dirigida al ministro Óscar Puente que entre los días 14 y 19 de marzo, y en la franja horaria comprendida entre las 12.00 y las 15.00 horas, se establezca "un dispositivo específico de entrada y salida de viajeros de la Estación del Norte a través de los accesos laterales de la calle Bailén, en su lado oeste, y de la calle Alacant, en su lado este, habilitando, si fuera necesario, mecanismos complementarios de regulación de salida a través de la vía peatonal que conecta con la estación de Joaquín Sorolla".

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents