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Visita al búnker de los truenos falleros

La Guardia Civil inspecciona los puntos de venta de material pirotécnico para comprobar que tengan licencia de venta y las condiciones adecuadas para acumular kilos de explosivos. Entre otras cosas se evalúa que el local tenga alarma ante terremotos o cortes eléctricos. Los agentes ya han propuesto sancionar a cuatro establecimientos

Agentes de la Guardia Civil comprueban el material pirotécnico

Agentes de la Guardia Civil comprueban el material pirotécnico / Levante-EMV

C.Moreno

València

De la mano de las Fallas llega puntual otra tradición: la inspección a los puntos de venta de material pirotécnico. Esos búnkeres que cada año aparecen en la ciudad para almacenar todo el material que será distribuido a pequeños y mayores y pondrá banda sonora en las fiestas josefinas.

A primera hora de la mañana, agentes de la Guardia Civil han visitado el punto de venta de la calle Císcar 62 para revisar el material de Pirofoc i Fantasía. Es uno de los locales especializados que se abren en València estos días, en contraste con la costumbre de antaño, cuando se vendían petardos casi en cualquier sitio.

Como explicaban a este diario, la labor de los agentes ha sido –y es, se hace a diario– cerciorarse de que los establecimientos con material pirotécnico a la venta disponen de las medidas de seguridad necesarias, lo cual incluye una comprobación sísmica y de sabotaje para evaluar escenarios de fallo técnico y catástrofe: si se va la corriente o si el suelo tiembla, debe saltar oportuna alarma para avisar del riesgo al que está sometido un local cargado de material explosivo.

Agentes de la Guardia Civil comprueban el material pirotécnico

Agentes de la Guardia Civil comprueban el material pirotécnico / Levante-EMV

En inspecciones rutinarias realizadas este año los agentes ya han localizado material almacenado en lugares que no reunían las condiciones, incluso en vehículos con el maletero sembrado de material pirotécnico. Mala mezcla. Los “truenos”, los “bulldogs”, los “kamikazes”, los “pumas”... semejante acumulación de pólvora en kilos debe estar acumulada en habitáculos con puerta de seguridad, condiciones de humedad y la temperatura controlada.

“El material además debe venir con el certificado europeo. Y no solo eso, el traslado que se realiza también ha de estar certificado, porque en ocasiones se meten hasta 100 kilos de material explosivo en un vehículo”, añaden fuentes de la Guardia Civil.

Hasta la fecha, la Guardia Civil ha propuesto sancionar a cuatro establecimientos inspeccionados que o bien no cumplían con las condiciones requeridas o bien no tenían licencia para vender artículos pirotécnicos.

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