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La falla que esperó 83 años para ganar el primer premio

La falla Olivereta Cerdà i Rico, tras 83 años plantando, consigue su primer premio gracias al monumento 'Feliç Dia del Pare', un homenaje a la figura paterna que ha emocionado a la comisión

Miembros de la comisión L'Olivereta - Cerdà i Rico

Miembros de la comisión L'Olivereta - Cerdà i Rico / Marina Falcó

Marina Falcó

Marina Falcó

València

¿Cómo se inicia una entrevista cuando la emoción está tan a flor de piel que las lágrimas apenas dejan articular palabra? No es tarea tarea fácil. El llanto como válvula de escape para una mezcla de sensaciones que van desde la alegría, pasando por el orgullo hasta el sosiego de quien llega a una meta que ni siquiera se había planteado cruzar. Así se sienten los miembros de la falla Olivereta Cerdà i Rico, quienes han logrado su primer premio de sección tras 83 años plantando monumento de forma ininterrumpida.

Cuando el pasado lunes 16 de marzo el presidente de la Junta Central Fallera y concejal de Fallas de València, Santiago Ballester, leyó las clasificaciones de los monumentos de este año, no podían creer que al fin lideraban el ranking de su sección, la 4ª B. "De hecho nos pilló a todos un poco desperdigados: unos montando las mesas para cenar, otros en el casal... no lo podíamos creer pero nos ha hecho muy felices", confiesa Verónica Miralles, fallera mayor de la comisión.

Verónica Miralles, fallera mayor y José Alfonso, presidente de la falla Olivereta - Cerdà i Rico junto a su falla triunfadora

Verónica Miralles, fallera mayor y José Alfonso, presidente de la falla Olivereta - Cerdà i Rico junto a su falla triunfadora / Marina Falcó

Desde luego no es para menos porque el camino no ha sido nada fácil. A lo largo de la historia de esta falla han sufrido dos profundas decepciones que no olvidan. La última en el año 2023 cuando el artista fallero los dejó en la estacada con el monumento, pero hasta el punto de que el único ninot que tenían terminado era el que presentaron en la exposición de ese año. Nada más. Ni rastro del resto del proyecto. "Fue muy duro llegar al día de la plantà y que no hubiera nada ni nadie", rememora visiblemente emocionado José Alfonso, presidente de la Falla de l'Olivereta.

Raquel Chuliá fue la fallera mayor de aquel aciago año. A ella le tocó vivir lo peor pero también lo mejor de la fiesta fallera: la "espantà" del artista. "Nunca piensas que te va a tocar a ti", reconoce, pero cuando parecía que no había salida, la solidaridad fallera hizo su aparición y "en cuanto se enteraron las comisiones de alrededor nos trajeron sus ninots e incluso vecinos que ni siquiera son falleros, nos dieron cuadros o cosas que tenían en casa para que pudiéramos tener un monumento".

Hoy las tornas han cambiado y tres años después lucen el primer premio de su sección que les ha llegado de la mano del monumento cuyo lema es 'Feliç dia del pare' y narra la historia de un padre y su hija a lo largo de las etapas de la vida de ambos: la infancia, adolescencia y la madurez. "En València, el último día de Fallas suele desdibujar la celebración del Día del Padre, por eso pensamos que este monumento era un homenaje perfecto para todos los progenitores que tanto nos marcan en la vida", razona Miralles.

Todos los premios conseguidos por la falla Olivereta este año.

Todos los premios conseguidos por la falla Olivereta este año. / Marina Falcó

El Estudio Quemadera es el autor de esta falla ganadora y este es el tercer año que trabajan con ellos. "Fue un cambio de estilo absoluto de unos trazos clásicos y tradicionales a la modernidad de Quemadera y la verdad es que estamos muy agradecidos, tanto por el premio como por la implicación que nos llevan demostrando desde que empezamos a trabajar juntos", cuenta visiblemente emocionado el presidente de la comisión.

Este reconocimiento, el primer premio de la sección 4ªB es un reconocimiento que llegó cuando menos lo esperaban pero también es un soplo de aire que les invita a seguir trabajando duro por una comisión que "es una gran familia" de más de 600 falleros y falleras. Aunque un año, a finales de los 90, "llegamos a desfilar en la Ofrenda más de mil personas. Éramos la comisión más numerosa de la ciudad", recuerda orgulloso el presidente.

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