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La primavera despierta en València con un centro tomado por los visitantes

El fervor por la Virgen de los Desamparados colapsa los accesos a la plaza en una jornada marcada por las buenas temperaturas que atraen a la ciudad a todo tipo de turistas, con amplia presencia de los devotos y devotas de la virgen

Cientos de personas visitan el manto de la Virgen este domingo

Miguel Angel Montesinos

Amparo Soria

Amparo Soria

València

Entre vallas falleras aún por recoger y con la Plaza del Ayuntamiento cercada por el recinto de las mascletàs, la primavera ha llegado a València desplegando todas sus alas y obligando a la ciudad a salir de la resaca fallera que ha sufrido viernes y sábado, con cielos cubiertos y un estado anímico general acorde con la meteorología. En esa misma dinámica, el fuerte cielo azul y un sol aún benevolente han forzado a la ciudad a desperezarse y salir a la calle. La parada obligatoria, a tenor de la peregrinación por todas las vías de acceso de alrededor, ha sido la Plaza de la Virgen, aún presidida por el enorme cadafal con las ofrendas florales.

La calle de Brodadors, la plaza del Arzobispado y las calles Caballeros y Navellos se se han convertido en verdaderos flujos de visitantes venidos de todas partes, pero con una fuerte presencia e identidad valenciana por encima de la europea. Acentos valencianos de todas las comarcas han rodeado a la virgen y la han colmado de fotografías, desde todos los ángulos y puntos de vista.

Bajo el Micalet, cientos de personas 'peregrinan' a la Virgen.

Bajo el Micalet, cientos de personas 'peregrinan' a la Virgen. / A.S.

Hoy es el último día que la Virgen ocupa la plaza, con una afluencia de visitantes imparable, según los datos que ha manejado el ayuntamiento. Aunque aún no disponen de cifras oficiales, han sido miles las personas que han pasado por allí desde el día 18 de marzo que terminó la Ofrenda.

Esta visita a la plaza es solo la antesala a lo que pasará dentro de un mes y medio, en el segundo domingo de mayo, cuando la plaza acoja la fiesta de su patrona durante la Descoberta y los actos previos y posteriores.

El ‘agosto’ de la hostelería

Tal como quedó patente, el plan dominical se ha basado en visitar la Plaza de la Virgen y «tomar algo». Bien fuera un café, un refreso, almuerzo o comida, lo cierto es que los establecimientos hosteleros estaban hasta la bandera desde la Plaza del Ayuntamiento a través de San Vicente, la Plaza de la Reina y todo el entorno de la basílica.

Cada local era un ir y venir de camareros y camareras que no daban a basto para atender a los cientos de mesas y comensales que disfrutaban del primer día oficial de la primavera, que si bien empezó el viernes, solo se dejó sentir ayer.

La Virgen de los Desamparados en la última jornada que puede visitarse, rodeada por cientos de personas.

La Virgen de los Desamparados en la última jornada que puede visitarse, rodeada por cientos de personas. / L-EMV

Como gatos al sol, visitantes, turistas y residentes disfrutaban de la jornada soleada y del ambiente primaveral ya sin los impedimentos y aglomeraciones que soponen las Fallas y su despliegue.Sin petardos pero con el mismo ánimo festivo, como quedaba patente en la misma calle San Vicente que tomaron los viandantes, con vehículos que se abrían paso a duras penas para cruzar el centro histórico de València.

Mayores y pequeños, la Plaza de la Virgen volvió a congregar el sentimiento común valenciano por su patrona, casi al margen de religiones, pero con todo el fervor que esta ciudad le profesa a su ‘Mare de Déu’. n

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