Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Marina Puche "desclasifica" como se hizo una de las fallas icónicas de 2026

Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

València

Joaquín Costa-Conde Altea llevó a cabo las pasadas fallas una apuesta estética diferenciada: un proyecto de Marina Puche, bocetado por su padre, José Puche y materializado por el taller de Manolo Martín, basado en unas líneas no convencionales en su idea ni en su materialización, a base de vareta. Una fórmula con su punto de riesgo resultadista: metida en la competición puede recibir una nota alta y ser castigada. Se había visto así en incursiones anteriores como las de Serranos-Plaza de los Fueros o Pizarro-Cirilo Amorós. Pero que, sin duda, no dejan indiferentes y que siempre son motivo de visita.

La edición de 2026 estuvo en esa línea: décimo premio de falla y tercero de ingenio y gracia. Para la comisión, números parecidos a los de otras veces con modelos más tradicionales. Pero en el veredicto popular, muy buenas vibraciones. "Perrhijos" obtuvo matrícula de honor por los mensajes transmitidos -la relación entre las personas y los perros, especialmente cuando entre ambas partes se establecen relaciones paterno filiales-, por el concepto y por alguna escena especialmente atrevida por socarrona (especialmente, el "perrito caliente"), muy de la escuela Puche. Acompañado de ese empleo masivo de madera, que permitió disfrutar de un remate en forma de "cremà" especialmente limpio.

"Querido como un hijo"

Ahora, Marina Puche ha desclasificado el proceso de creación, en el que destacaba el gran perro de aguas que componía el elemento principal. Un perro "que hemos querido como un hijo" y que es el resultado de una auténtica fantasía de madera, sobre armazón también de madera, que se convirtio en uno de los iconos de las pasadas fiestas.

En las imágenes, que parten desde el inicio del proyecto, su proceso y la finalización del mismo se aprecia ese gusto por una técnica que aparece ocasionalmente en la plástica fallera y que la propia Marina Puche ya trabajó en sinergia, en este caso con Manolo García, en la falla municipal de 2023, la Cardioversió Valenciana.

La falla acabó como todas, pasto del fuego pero, tal como describe la propia Marina, y tal como pudo apreciar cualquiera: una "cremà" "de humo blanco y crepitando la madera".

Tracking Pixel Contents