Juan Armiñana vuelve a presidir una comisión de falla doce años después de Nou Campanar
El empresario se incorpora a una dirección compartida en Espartero-Ramón y Cajal, falla a la que ha contribuido a aupar a la élite de la fiesta

Armiñana, segundo, junto al resto de la presidencia compartida / Falla Espartero-Ramón y Cajal

Dentro de una junta gestora, pero bajo la condición de "presidente". Juan Armiñana vuelve a llevar, al menos de forma oficial, las riendas de una comisión de falla, once años después de finalizar el proyecto de Nou Campanar. Así lo ha anunciado la comisión de Espartero-Ramón y Cajal, que ha confirmado el cambio en la presidencia. José Vicente López ha cedido las riendas de la misma después de estrenarse en 2018 y repetir ya de forma continuada desde 2020 hasta el pasado ejercicio. La comisión le ha agradecido "profundamente" su "labor al frente de la comisión" La dirección de la comisión pasa ahora a una presidencia mancomunada formada por Juan Armiñana, Ángel Massa, Miguel Ángel Arranz y Pepe Vert. Este último ya fue también presidente en solitario en 2016, 2017 y 2019.
Armiñana llegó a Espartero en el año 2022 y es el quinto proyecto en el que se ve inmerso. Su historial -más allá de sus inicios en Salvador-Trinitarios y su primera experiencia como presidente en Cuba-Buenos Airea- comienza en Convento Jerusalén durante en la segunda mitad de los años noventa, en los que, bajo la presidencia de Jesús Barrachina, se convierte en el responsable de los proyectos artísticos, fiado especialmente a Alberto Rajadell. Finalmente, optó por dar un primer paso en solitario para convertirse en alternativa en la máxima categoría. Lo hizo en la comisión que había presidido a primeros de los noventa: Cuba-Buenos Aires.
Lanzó a la comisión ruzafeña a la Sección Especial, pero no consiguió que cuajara. En el año 2000 sacó la falla al cruce de Sueca-Denia con la evidente intención de optar al primer premio, pero el proyecto se fue al suelo. Se acuñó en la máxima categoría un hiriente término: "Cuba por los Aires". Pero el turno de réplica fue arrebatarles el primer premio de Especial Infantil, tanto en 2000 como en 2001, a manos de Julio Monterrubio. En ese 2001 llegó incluso llegó a demoler una finca esquinera -que después edificaría- para aumentar la capacidad de la falla grande.
Pero lo mejor estaba por llegar, porque inmediatamente después llegaría su gran proyecto: Nou Campanar, en una zona de crecimiento de la ciudad que puso en el mapa y que quedó como topónimo. Fue el presidente y director general de la misma. Y con dinero y espacio amplip para plantar, consiguió los éxitos que aún perduran en la memoria de la Sección Especial: siete primeros premios en grandes y otros tantos en infantiles. Las fallas más grandes y más caras de la historia.
Intratable en la primera década del siglo, el proyecto -el personal y el fallero- se extinguió con la crisis inmobiliaria.
Incursión en San Marcelino
Juan Armiñana desapareció de escena, pero por poco tiempo. Reapareció, en un perfil mucho más bajo, en San Marcelino, pocos años después, donde contribuyó a que la comisión estuviera a punto de ganar en Primera A durante algunos ejercicios. Finalmente se vino al centro de la mano precisamente del que ha sido hasta ahora presidente, José Vicente López, a quien conocía por ser hijo del que fuera compañero suyo en el consejo de administración del Valencia CF, José López Lluch.
"Convertir Espartero en una referencia"
Llegó en 2022 con la idea de "convertir Espartero en una referencia, una visita indispensable entre dos grandes fallas como Convento y el Pilar. Formar parte de la ruta. Estamos en un lugar céntrico y estratégico. Y para eso hay, además, una directiva y una comisión con una trayectoria que no necesita presentación". Con la falla grande se consiguió el objetivo inmediatamente, tanto con Salva Banyuls y Néstor Ruiz -a quien se trajo de San Marcelino- como posteriormente con Vicente Martínez Aparici, logrando cuatro victorias consecutivas en Primera A, categoría máxima a la que puede aspirar la comisión si quiere ganar el primer premio por una mera cuestión de falta de espacio. Es lo que, en las pasadas fiestas, Levante-EMV bautizó premonitoriamente como "efecto Nou Campanar".
Recorrido por la falla infantil Espartero-Ramón y Cajal, ganadora del Ninot Indultat Infantil 2026 / Fernando Bustamante
La presidencia compartida -fórmula que se impone cada vez más en las comisiones de falla- suponen no solo mancomunar las decisiones, sino repartir las tareas aunque, en el caso de Espartero, todo lo relacionado con los monumentos ya corrían sobradamente de manos de Armiñana. Uno de ellos será, a efectos legales, el presidente ante la Junta Central Fallera.
- El veto del PP a Pilar Bernabé bloquea el desarrollo del Parc Central de València desde hace tres meses
- La pérdida de la bandera azul en la playa del Cabanyal acaba con tormenta política
- Así se arruina la Procesión de la Virgen de los Desamparados
- Una nevera colgada y una ducha-retrete en 12 metros: la última pirueta del alquiler en València
- La pirotecnia del Día de la Madre se dispara con un lleno más propio de mascletà de Fallas
- Pérez Galdós abrirá al tráfico en septiembre para el inicio escolar
- Armiñana: 'Tranquilos: Espartero no va a subir a Especial para ser otro Nou Campanar
- Escabechina en el control de patinetes: se retira el 80% de los vehículos parados en controles

