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Gremio de Artistas Falleros y Diputació firman la paz con el "Ninot d'Or"

Las dos entidades protagonizaron un desencuentro por un ninot de Carlos Mazón, pero ahora el premio a Vicente Mompó se contesta con la promesa de que la entidad provincial seguirá apoyando al colectivo profesional

Fiesta del Gremio de Artistas Falleros 2026

Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

València

Hace ya bastantes años que la fiesta del Gremio de Artistas Falleros tiene su punto de velorio, sea en los discursos oficiales, sea en los corrillos o sea en ambas cosas. San José Artesano, la versión cristiana del Día del Trabajador, fue adquirido como patrón de los artistas falleros -con cierta razón de ser- y sirve para que el colectivo de profesionales del arte efímero celebre su fiesta gremial.

Con el paso de los años tiene una liturgia similar: reunirse a comer y entregar los "Ninots d'Or", una recompensa que se da a los artistas que cumplen veinte años en el oficio -Antonio Verdugo, Enrique Andrés y Juan Francisco Martínez- y a personas externas por méritos contraídos para ello -Carmen Prades, Marta Mercader, Ángel Romero, la Falla Plaza Sant Bult, Maribel Sáez, José Gosálbez, Ferran Bartual, José Gosálbez y Vicente Mompó- a criterio de la directiva gremial. Así como las insignias de plata a los artistas jubilados. Este año, éstos son José Bartolomé, Ximo Esteve, Rafael Martínez, Juan Ruiz Recio y Mario Seguer. Y después, el discurso del maestro mayor, donde, como queda dicho, se lanzan mensajes alertadores de la situación actual del oficio o críticas sobre la situación interna entre profesionales, como pasó el año pasado y como se repitió en esta ocasión.

Pero en la edición de este año hubo, más allá de esa realidad, un acto de conciliación. Los galardones honoríficos se anunciaron, como suele ser habitual, a primeros de abril. Pero en los últimos días se añadió la incorporación a la lista de galardonados del presidente de la Diputación. Hay que recordar que las dos entidades tuvieron un desencuentro de primer nivel cuando la entidad provincial encargó una exposición de ninots de la dana para el MUViM, pero que incluía una figura muy crítica con Carlos Mazón. Y que causa-efecto o no, llevó a la muestra a un lugar de escasa visibilidad, por lo que el Gremio, acusando de "censura" a la institución, se la llevó al museo gremial.

En cuatro meses han virado las cosas lo suficiente como para que el presidente de la Diputació haya recibido la distinción gremial. Hay que recordar que durante los años de postpandemia, desde los tiempos de Toni Gaspar, la institución llevaba ayudando económicamente a los artistas en forma de encargos, primero plantando fallas en pueblos "no falleros" y ahora con esta muestra, pensada inicialmente para artistas afectados por la dana. Lo cierto es que estos particulares pelillos a la mar se rubricaron con la entrega del galardón (no hubo tiempo para imprimir el lujoso nombramiento que lo acompaña, que recibirá más adelante) y con el discurso de Mompó, asegurando que, por lo menos ellos, seguirán ayudando al oficio "porque todas las instituciones que dicen representar a los valencianos tienen la obligación moral de proteger lo que nos hace único y la Diputació tiene claro que invertir en Fallas es invertir en nuestra identidad, nuestra economía y en nuestro futuro".

Discursos con "chispas"

No faltaron en los discursos alusiones a las propias divisiones internas en el Gremio, que son públicas y notorias. El Maestro Mayor, tal como hizo el año pasado, pronunció un discurso muy duro hacia los críticos que hay en el propio colectivo: "Ha habido innumerables momentos que uno se pregunta si de verdad valía la pena tanto esfuerzo y entrega. Quien se mueve y hace corre el riesgo humano y natural de equivocarse y ser criticado. Quien no lo hace vive mucho más tranquilo y a salvo de ataques, reproches y algún que otro insulto. Los ataques llegan a veces desde intereses que nada tiene que ver con los que esta directiva se propuso para los agremiados. Cuando el fuego es amigo, duele aún más. Cuando el contexto del oficio es tan crítico y lo único que puede salvarnos es que se nos oiga, se nos vea y se nos ayude, todos los artistas queremos lo mismo: sobrevivir con dignidad. Si no apartamos rencillas, nada tiene sentido. No nos ha temblado el pulso para defender nuestra libertad sin mirar el color ni el apellido y este camino ya no lo paramos"

Mientras que Ximo Esteve, mientro de anteriores equipos de gobierno y que intervino al recibir la insignia de plata por la jubilación, reclamó "a nuestra directiva que tuviera más en cuenta las ideas críticas y recomencaciones que se le hacen porque todos queremos lo mismo. Las directivas solo gestionan, no para hacerse los amos o hacer lo que quieren, porque quien rige es la asamblea".

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