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Armiñana: "Tranquilos: Espartero no va a subir a Especial para ser otro Nou Campanar"

El empresario se estrena como copresidente de Espartero-Ramón y Cajal tras el triunfal 2026 con la idea de "batir el récord de victorias, porque yo siempre quiero salir a ganar"

Armiñana, con algunos de los banderines que recuerdan los premios en Nou Campanar

Armiñana, con algunos de los banderines que recuerdan los premios en Nou Campanar / Celeste Martínez

Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

València

Al final, Juan Armiñana siempre está ahí. Convento Jerusalén, Cuba-Buenos Aires, Nou Campanar, San Marcelino ("empecé en Salvador-Trinitarios, no te olvides") y ahora Espartero-Ramón y Cajal, comisión que llevaba tres primeros premios en Primera A y que el pasado mes de marzo lo dobló con el de Especial Infantil. Después de tres años en la sombra, o en la penumbra, ahora se ha unido a la gestora de cuatro presidentes que llevan los destinos de la comisión.

Y ahora, de repente, Juan Armiñana se hace presidente de Espartero-Ramón y Cajal. ¿Por qué?

Es lo que me gustaría saber a mí... Es sencillo: entré en la comisión gracias a José Vicente López, que es hijo de José López Lluch, con quien compartí consejo en el Valencia CF. Nos presentaron, comimos antes de la dana, llegó el "va, vente, échanos una mano.." y gracias al esfuerzo de toda la comisión, y lo digo porque la gente puede creerse que esto es fácil, hemos hecho el esfuerzo de ganar cuatro veces en Primera A. Lo intentamos también en infantiles, las de Fernando Foix, por lo que sea, no gustaron al jurado y ya sabéis lo que pasó: Fernando se cansó, con razón, y cogimos a "Zeta" y ganamos. Jose ya decía que estaba cansado, que hay muchos actos y llevaba además once años y quería descansar y dar un paso al lado, apoyando igual. Decidimos que haya cuatro presidentes. E intentando preparar a chavales jóvenes para que vengan también, que ya ves que los presidenes ahora duran poco.

Y, de paso, corregir una anomalía. Usted era, de alguna forma, el "vicepresidente artístico", pero estaba como escondido.

Siendo sincero, la vanidad uno la tiene ya superada. No hace falta estar en primer plano en el mundo de las Fallas. Si este año toca, pues toca. Estamos teniendo un número de altas increíble y lo que queremos, de verdad, es consolidar el proyecto.

No le veo yendo a una Presentación...

Si hay que ir, se va, pero somos muchos.

Antes del presente, el pasado: la revisión de Nou Campanar es irregular. Se habla de grandes fallas, pero también de un proyecto artificial, producto de una época económica. Es un juicio, de alguna forma, lleno de aristas.

Ojalá volviera porque está ahí, en la historia. Esas fallas lo son y quedarán para siempre. Lo otro, pues la vida sube y baja. Nou Campanar no se hizo para estar unos años. Pero pasó lo que pasó. No tengo la culpa de lo que ocurrió aquel 9 de agosto de 2008

Lo lleva tatuado en la frente: el día que se visibilizó de la crisis de las Hipotecas Subprime

Como para no llevarlo: que un día para otro nos dicen que las empresas que tienen y que funcionan muy bien ya no valen nada. Todo fue por el aire. A mi y a todo el mundo.

¿Cómo llevó después sus problemas judiciales siendo una persona conocida, cuando no famosa?

Sobre todo, con la conciencia tranquila. Si: hemos tenido un par de juicios penales que, como no podía ser de otra forma, ganamos. Me queda, que ahí está todavía, que Hacienda se empeña en que le debo dinero desde 2005. Te sacan en todos sitios con ese tema y estamos esperando la sentencia del Tribunal Supremo. Quieras o no, no es cómodo: te levantas todos los días con una losa en la chepa. Las Fallas me hace un poco de terapia. No tengo por qué esconderme. No me he ido, se me respeta...

9 de agosto de 2008. ¿Cómo no me voy a acordar? Es el día en el que se dijo que o que hacíamos en el mercado imobiliario no valía nada

¿A qué se dedica ahora?

Estoy medio jubilado. Me queda un solarcito que debe transformarse para hacer quince viviendas en el Cabanyal. Y a partir de ahí, si puede ser, disfrutar.

Disfrutar debe ser esto: Espartero se movía en segundas y subió a Primera. Se movía en primeras y acababa de entrar en Especial. ¿Qué ha hecho usted? Aunque la respuesta parece clara.

He intentado, desde mi posición, pues eso, con el apoyo de todo el mundo, inculcar la cultura del fallero. Del fallero de falla. Porque estamos de moda, pero lo entrecomillo y me pregunto si lo que se quiere es ser festero. Esta comisión hay tradición fallera de falla y había ilusión de retomar los tiempos pasados, con sus muchos primeros premios de Especial a lo largo de la historia.

Pero para eso hace falta dinero. ¿Cuanto es culpa suya de sus recursos propios o ajenos?

Yo, lo que he podido. He llevado patrocinadores y falleros de honor hasta donde he podido. Eso nos ha hecho movernos a todos. Esto ha movido a más gente que también han creído en el proyecto y ahora la gente está viva y con ilusión.

Mírame la cabeza. Ahora estoy pelado. Ya no tengo ni el trabajo ni los negocios de antes. Algún eurito me ha costado, pero no lo de antes.

¿Y usted de su pecunio?

Mírame la cabeza. Ahora estoy pelado. Ya no tengo ni el trabajo ni los negocios de antes. Algún eurito me ha costado, pero no lo de antes.

¿Siente la sensación de "me quieren por el dinero"? El que pongo o el que traigo

Para nada. Habrá de todo, como en la Viña del Señor, pero con el equipo directivo, en absoluto.

Además, aquí no puede ser un proyecto unipersonal. Espartero es una comisión llena de historia.

Correcto. Para nada. Aquí trabajan y aporta muchos. Hasta los festeros hacen falta porque sus aportaciones son necesarias. Aquí, como en cualquier otra, hay falleros que se van el 20 de marzo y vuelven el 12. Pero pagan y también hacen falla.

Le ha costado más que en Nou Campanar conseguir los objetivos plenos. Ahora el problema es que repetir puede saber a poco. Caer en la rutina.

En los partidos hay que salir siempre a ganar. La ilusión es la misma. Ahora la gente duda: el año que viene igual no ganamos porque ya hemos ganado. Es verdad que tenemos grandes rivales, pero el primer premio se fragua en un periodo, más o menos, entre 15-30 de mayo. Y siempre querremos ganar. Estamos con eso: con la preparación del proyecto. ¿Metas? Ahora, por ejemplo, nos hace ilusión lograr el récord de victorias consecutivas.

O las nueve seguidas en Especial Infantil de Espartero en los años setenta y ochenta.

Al día siguiente sale el sol nuevamente.

Me preguntaban: "¿De donde sacas a un señor de Chile que no ha plantado casi nada?" Y ganamos el primer premio de Especial

Menuda apuesta la de Zvonimir Ostoic. Habiendo firmado pocas fallas le hace debutar en Especial y gana.

Me preguntaban: "¿De donde sacas a un señor de Chile que no ha plantado casi nada? Pero quien está metido en las Fallas lo conocía de sobra y sabía que era una apuesta muy seria. Era cuestión de conocer su trayectoria y su equipo.

Ganar en Primera A y en Especial Infantil es más difícil que en Especial donde cuanto más dinero, más posibilidades. La Primera A tiene límites económicos y la Especial Infantil los tiene de dimensiones.

Aqui no se puede ganar por aplastamiento. Como está ocurriendo haora en la Especial, que los premios de Convento me parecen merecidos, pero que son por superioridad. No podemos darle más vueltas que trabajar y acertar. Hay que empezar a corregir el tema de los presupuestos: yo no puedo crecer más porque hay una o dos fallas en Especial que tienen un límite. Si yo crezco más, me meten con ellos. Eso no pasa, por ejemplo, con el resto de secciones, ese margen del 5 por ciento que te puedes pasar.

¿Puede confirmarle a nueve espíritus inquietos que no va a subir a Especial a mover el manzano?

¡No! Seguro. Por todo: porque tengo mentalidad ganador y ahí no tengo espacio. No se puede competir contra Convento y no tenemos plaza. Estamos donde estamos y cómodos. No, no ha habido ningún mal pensamiento. Espartero no subirá ni quiere ser como Nou Campanar.

Tengo mentalidad ganadora y no tengo espacio en la plaza para competir contra Convento

Lo de Convento ahora mismo parece una versión parecida de Nou Campanar: superioridad económica ante la que es difícil competir.

Pero ganan merecidamente y merecen la felicitación por creer en la falla.

¿No le ha llamado ninguna comisión de Especial. "Oye, Juan, no querrías venir aquí"?

No, no. Y estoy encanado con todas. Soy bien recibido en cualquiera de ellas.

Usted está ganando con Vicente Martínez Aparici, uno de los artistas que salió huyendo de la Sección Especial.

Los entiendo, pero no es solo una cuestión de presupuestos. Hay errores que vienen de los propios artistas, que son los que plantean un producto al que económicamente no va a llegar porque es muy fácil dibujar en un papel. Luego ves que no puedes optar al primer premio y te has dejado más dinero del que tienes. Recuerdo el año que fui de jurado de Especial. A Vicente Martínez le dimos el segundo premio en Cuba-Literato Azorín sin llevar tanto presupuesto. Y era la mejor falla, que si no le dimos el primero es porque era una 'fallita' y no hay que desdeñar que el volumen también cuenta. Convento... cabían dos fallas y estaba muy bien hecha. Con todos los respetos, por muy bueno que sea, no es lo mismo el Torico de Teruel que la Torre Efiffel. El tamaño también importa.

La sensación es que el artista acaba perdiendo la cabeza hasta que llega un año que no puede más y se va.

Porque no se puede aguantar. La Especial es lo que es y esa presión la llevan encima. Imaginate a Paco Torres, que ha hecho de todo en el Pilar y quizá mereció ganar algún año, pero acaban explotando. Luchan monstruos entre monstruos y con el intangible del jurado, que yo también he sido. Y llegan a puntos que pasa lo que pasa. Han pasado de artesanos a empresarios y los números tienen que salir. Si no salen, palmas y la gente no está para perder dinero.

Subir mil euros la falla grande del Ayuntamiento es ridículo. Debería haber bofetadas por querer plantarla. Ahora mismo, las dos fallas municipales valen menos que la elección de la corte.

Da la sensación de que, en secciones inferiores sí que se ven fallas más pequeñas, adecuadas a lo que se ha pagado. Pro eso precisamente deja al aire las costuras de la poca cantidad de dinero que se dedica a Falla.

Quizá me maten, pero el Ayuntamiento debería exigir un mínimo mucho mayor para pagar subvención. 2.500 euros es ridículo. Tenía que ser mucho más. Eso es una falla que se hace en una semana. Hay que inculcar que estamos en una falla, y que lo importante es el monumento. Hay que pegarle una vuelta para que las comisiones hagan un esfuerzo de verdad en la esencia de la fiesta. Sé que esto no es muy popular, pero somos falleros, ¿no? Pero lo mismo que la falla municipal: subir mil euros la falla grande es ridículo. Los diez mil de la infantil vale, pero ellos deberían ser el motor que demostrara que se cree en la falla, que hubiera bofetadas por plantarla, que hoy en día no las hay. Y mientras, se invierte lo que se invierte en la elección de la corte. Ahora mismo, las dos fallas valen menos que ese acto. Eso no me gusta. Eso lo hemos reflejado en la falla de Espartero No criticando a las falleras, pero sí visibilizando que la peineta se ha cargado al cartón.

Aunque la peineta se la paga cada una. La comisión apenas paga el alquiler de la sala de la presentación, flores y alguna cosita más. No es la mayor sisa al monumento.

No, si no estoy en contra del mundo de la peineta, pero es más una cuestión de dejar claras las prioridades y en lo que hay que creer.

No me gustan las fallas grandes de ahora, llenando por llenar. Y tienen que ser para tontos, como yo, que recuerden que "Esta falla va de...". Ahora ni respiran

En Nou Campanar empezaba a atisbarse lo que son las fallas actuales, pero las suyas aún eran de unos remates limitados, pero grandes. ¿Le gustan las fallas de Especial actuales, con remates, contrarremates, minirremates, suprarremates...?

A mi no me gustan. El maestro Rajadell decía que cuando girabas la esquina y veías la falla te tenía que entrar el gusanillo por impacto. Tienes que saber leer la falla, qué has visto y que, dentro de unos meses, recordar qué llevaba porque te ha quedado en la memoria. Nuestra falla infantil, por ejemplo, tenía mil detalles, pero te ibas con el recuerdo de la figura del centro. Las falla tienen que respirar, no poner por poner. Ni hacer un guirigay de colores... y las Fallas tienen que ser para tontos, como yo. "Esta falla va de...". Ahora tiene mucho de llenar por llenar. No soy partidario, de verdad.

Y de la Inteligencia Artificial y las Impresoras 3D

Es una verdad a medias. Si, hoy en día trabajas con Inteligecia Artificial, pero forma parte de la evolución. Para llegar ahí ha de haber un buen escultor. Es verdad que la máquina te ayuda y te abarata costes, pero hay que juntar, hay que lijar y hay que ponerle carpintería. La maquina te da rapidez y trabaja sin problemas en fin de semana. Ayuda, pero no lo es todo

Llegará el día que modelará y pintará y te la dejarán niquelada.

Aun no, pero empieza a haber aparatos que te lo hacen, te lo calcan en China, te lo envían, le das al aparatito y te hace. Parece que todos podemos así ser artistas flaleros, pero no dejan de ser herramientas que ayudan a controlar costes, pero no lo es todo. Hay que meterle espíritu. Una falla sin alma no es una falla.

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