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¿Cuál es la foto de Nino Bravo que ha inspirado la falla municipal?

La figura gigantesca del cantante es una versión, con algunos cambios, de una sesión fotográfica de hace 55 años

Ilustración original y boceto de la falla municipal

Ilustración original y boceto de la falla municipal / RLV

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Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

València

Para representar a Nino Bravo en la falla municipal, Pere Baenas podía haber escogido entre gran cantidad de imágenes del cantante de Aielo de Malferit. Porque, dejándonos tan pronto, lo que ha quedado en la galería son una serie de fotografías muy conocidas por repetidas. De un Nino Bravo que jamás envejecía. Especialmente, las portadas de sus discos, pero también las procedentes de sesiones fotográficas, esas que acompañaban a las promociones.

Ahí es donde hay que buscar, y encontrar, la fuente de inspiración de Pere Baenas.

La "descoberta" de la falla municipal muestra al icónico artista sentado en un sofá, con las piernas cruzadas.

Un desafío técnico

Técnicamente es todo un desafío para que la figura impacte. Un sillón es naturaleza muerta. Y el resto del remate no deja de ser una figura corpórea con un jersey de un solo color y un pantalón también claro y sin adornos. La pintura deberá ser muy atinada, así como el movimiento de los elementos para que de la sensación de que el Nino Bravo es real.

Algo parecido pasó el año pasado con el Chaplin, cuya resolución no era fácil, puesto que no dejaba de ser el personaje de Charlot con un uniforme militar (una imagen de "Armas al Hombro" mil veces representada), en el que verdes oscuros, marrones y negros conformaban el grueso de la fuente de impacto. Sin embargo, se solucionó más que bien.

¿Qué Nino Bravo se planta? Pues forma parte de una sesión fotográfica a la que se sometió el artista para el lanzamiento, precisamente, de "Un Beso y una Flor", en el año 1971. Fue realizada en la discoteca Long Play, una icónica pista de baile en el barrio de Chueca, que resiste el paso del tiempo y las modas y que sigue abierto.

Las dos versiones de Nino Bravo

Las dos versiones de Nino Bravo / RLV

El cigarrillo...

Para la ocasión, Nino Bravo fue retratado de una forma muy hierática. Mira al fotógrafo de sentado en el sillón. Con el pelo no especialmente cuidado -deja escapar algunas greñas-, jersei de cuello algo y su icónico colgante con un colmillo y un pitillo en la mano y un anillo en el dedo anular de la mano derecha, la misma que la del cigarrillo. En aquella época no había problema de hacer ostentación del consumo de tabaco. Zapatos de piel de color marrón claro. Detrás, la decoración del establecimiento, con chillones colores en azul y naranja.

El boceto presentado presenta un par de cambios: el sillón pasa de un color beige con ribetes azules a azul con ribetes grises. La figura permanece en la misma postura y con el mismo estilismo. Ahora, la mano sostiene una rosa, aunque en la misma sigue sosteniendo el pitillo -no sería de extrañar que acabe desapareciendo-. La única concesión cara a la galería es la marca de unos labios en la mejilla para simbolizar el "beso" que acompaña a la "flor".

La foto que Polydor eligió finalmente como carátula al disco, finalmente, no fue esa, sino otra más conocida, en la que el artista está sentado en el suelo -no se ve el cuerpo al completo-, con la mano derecha apoyada sobre la barbilla, sin mirar a la cámara y vestido con una camisa azul marino y el indispensable amuleto.

Portada de "Un Beso y una Flor"

Portada de "Un Beso y una Flor" / RLV

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