Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El inicio de una reforma garantiza que la JCF continuará en la sede de Monteolivete y que no acogerá el Museo Fallero ampliado

El ayuntamiento destinará fondos a cambios en el edificio para optimizar la funcionalidad y las condiciones de trabajo

Sede de la Junta Central Fallera en Monteolivete

Sede de la Junta Central Fallera en Monteolivete / Moisés Domínguez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

València

La sede de la Junta Central Fallera no se moverá de Monteolivete en los próximos tiempos. A lo largo de los últimos años -especialmente, con el anterior equipo de gobierno- se había especulado con la posibilidad de dotar al organismo fallero de un espacio más moderno, acorde con las necesidades de la fiesta y para evitar los poblemas propios de un edificio tan antiguo -recientemente, por ejemplo, hubo que rebajar el peso de archivo para que no afectara al techo de la segunda planta-. Sin embargo, ni ese proyecto se desarrolló ni, finalmente, va a tener más recorrido. Si se tiene en cuenta que se acaba de adjudicar un contrato para la redacción de un proyecto de reforma y modernización del edificio de Monteolivete "para mejorar su funcionalidad y las condiciones de trabajo y desarrollo de las actividades que alberga".

Esto, por efecto carambola, aunque estaba asumido, aleja cualquier posibilidad de que sea este espacio el que acogiera un museo de nuevo cuño, dedicado a todas las partes de la fiesta fallera, pensado inicialmente en el Edificio de Correos, pero que ahora ha decaído del debate.

La sede está cumpliendo ahora 30 años desde su inauguración. El antiguo monasterio, cuartel y prisión militar pasó de acoger tan solo el Museo Fallero a habilitar sus plantas superiores para las diferentes delegaciones y despachos. Desde entonces ha sido sometido a algunas reformas, como la instalación de una nueva red de aire acondicionado. En esta ocasión, las mejoras también miran hacia el futuro. Por ejemplo, se va a acondicionar, incluyendo su insonorización, un salón de reuinones que hay al final de la tercera planta para que pueda ensayar la Colla de Tabal y Dolçaina y de la Escuela de Cant d’Estil. También se va a renovar el ascensor -un montacargas exasperantemente lento-, la escalera principal, y la recepción.

La redacción del proyecto permitirá definir las soluciones técnicas más adecuadas para cada una de las actuaciones previstas y así, establecer su valoración económica y planificar la futura ejecución de las obras, por lo que el montante completo está todavía pendiente.

30 años de existencia

En los últimos años había estado en el debate el cambio de sede tras estas tres décadas. Anteriormente, la JCF se reunía en la "llotgeta" de la Plaza del Mercado, un espacio imposible por capacidad para atender toda la demanda de la fiesta y el número de componentes de la Junta.

El traslado a Monteolivete puso en marcha un edificio mucho más funcional para aquellos parámetros, y que cuenta con una ventaja añadida y no menos necesaria: la posibilidad de aparcar, algo más factible que en muchos lugares de la ciudad, aunque se ha ido complicando con el tiempo. La actual sede dispone de un pequeño salón para eventos en la planta baja. Subiendo las escaleras hay otro salón, el de "Falleras Mayores de València", utilizado en su momento también para eventos. En la segunda planta está el grueso de las delegaciones, incluyendo la secretaría y el despacho presidencial. En la tercera hay otras delegaciones, la sala que se va a utilizar como espacio de ensayo musical y el salón de actos, donde se celebran los plenos y algunos actos y reuniones, y que en enero de 2023 estrenó una decoración mural de Marina Puche.

Espacio multisos en la planta baja de la sede

Espacio multisos en la planta baja de la sede / Fotofilmax

El proyecto aparcado de Benicalap

La alternativa más estudiada en su momento -en la pasada legislatura- era haber hecho un edificio de nueva planta en los solares vacíos de la Ciudad del Artista Fallero, también con buen acceso, y pensando en facilitar una construcción moderna. Olvidándose, eso sí, del ya arcaico concepto de incorporarle un teatro para actos de las comisiones falleras -tanto por el mantenimiento como por el problema que supondría a quien adjudicar su uso-.

En el año 2021, la concejalía de Cultura Festiva encargó un estudio a una consultoría para dar una vuelta completa a la Ciudad del Artista Fallero para su reconversión en distrito creativo, aprovechando esas parcelas baldías. En el mismo se incluía un edificio, "la Gabia", como propuesta de sede fallera. Aquel proyecto no pasó de eso, de una creación en papel y soporte digital.

Lo que también seguirá quedando pendiente es lo que se entiende ahora como Museo Fallero, el de los "ninots indultats", cuyo espacio está completamente saturado -una nueva reforma permite alargar unos años su vida util- pero que parece condenado en un futuro largo a permanecer en el sitio, con la posibilidad en todo caso de, llegado el momento, no exhibir la totalidad de indultos, sino hacerlo de forma rotatoria.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents