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CANDIDATAS A FALLERA MAYOR DE VALÈNCIA 2027

Nieta de una institución en la falla y valiente en la adversidad

María Climent Lago / 28 años / Luis Oliag-Mariola-Granada

María Climent Lago / 28 años / Luis Oliag-Mariola-Granada

Moisés Domínguez

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Moisés Domínguez

Moisés Domínguez

València

Una Climent en Luis Oliag-Mariola suena a palabras mayores. Y así es. «Si: mi abuelo Rigoberto. Fue 26 años presidente. Se dice rápido. No creo que a él le pasara tan rápido». Faltó hace ya años, pero el legado es la transmisión generacional. «Toda mi familia, todos los que hemos venido detrás, somos de la comisión. Sin dudarlo». María Climent ha llegado ya integrada en el mercado laboral porque «trabajo de administrativa en una empresa Transitaria». Suerte en la vida: «cuando estaba acabando las prácticas un compañero se fue y me ofrecieron el puesto. Y allí continuo. Es un trabajo muy entretenido, que me gusta, tratando con los agentes internacionales».

En el Besamanos

En el Besamanos / Falla Mariola

Ahora ha llegado doblando la esquina de los veintes «sin prisa porque en la comisión no somos muchos y nos entendemos para ser falleras mayores. Tengo una amiga que también tenía mucha ilusión. A ella le venía mejor el año pasado y a mí éste. Todo hablado y todas felices». Recuerda su versión infantil «en 2009, en el que me lo pasé muy, muy bien. Un recuerdo increíble». Y ahora falta rematarlo con un puesto en la corte que le es esquivo a la comisión desde el año 2003 con la entonces niña María Llorens. En la corte mayor es bastante más lejano: Amparo de Juan en 1993 y, más atrás, Manolita Ruiz en 1984.

Un "fotón" de María

Un "fotón" de María / Mar Tos Fotografía

Conviviendo con la retinosis

María no se esconde: «tengo una enfermedad degenerativa. Tengo retinosis pigmentaria. Cruzamos los dedos porque, a día de hoy todo va bien y está controlado».

Lo explica sin miedo: «Es una enfermedad que no hay cura. Es una enfermedad rara y aunque hay mucha investigación, pero al ser rara, es complicado encontrar la solución». Lo explica: «te va reduciendo el campo visual a lo largo del tiempo. Yo, de momento, cruzo los dedos porque la visión diurna la tengo perfecta. La noto un poco en la nocturna. Mi madre lo tiene avanzado. Ve, pero poco». Y no es fácil «porque, imagínate, me lo diagnosticaron con 16 años. Esto no puede estar pasando, me voy a quedar ciega... pero la vida no me ha cambiado nada».

¿Cumpleaños en el balcón?

Hay que vivir el presente. Por ejemplo: en la piel luce un tatuaje. «Es la constelación de piscis, la mía y de mi abuela». Piscis. El signo que acaba el día después de la cremà. «Si: soy del 6 de marzo. Siempre lo he celebrado en la falla». Quien sabe si este año será en el balcón.

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