La lista de candidatos a elegir la fallera mayor se reduce al aparecer nuevas incompatibilidades tras la declaración jurada
El 9 de septiembre quedarán configurados los equipos calificadores, que ahora podrán ser destituidos fulminantemente si se detectan irregularidades durante el proceso

Imagen de la asamblea del pasado mes de septiembre en la que se eligió a los jurados / Moisés Domínguez

Aunque la sede de la Junta Central Fallera no reabrirá hasta el 1 de septiembre, la actividad administrativa y de control no ha dejado de aplicarse. Tanto es así, que ya con la sede cerrada se estableció, por ejemplo, el sorteo de los Balls al Carrer. Pero el primer gran cometido es el que está marcado para el 9 de septiembre: la asamblea extraordinaria en la que elegirán los jurados que elegirán primero a la corte de honor y después a las falleras mayores de València de 2027.
El concurso se juega mucha de la credibilidad de la propia fiesta. Y aunque pasen los años, ésta siempre se resiente cuando se trata de calificar a personas. Mucho más que cuando es arte inmóvil. Y lo es porque, históricamente, negar que se hacen intentos -logrados o no- porque una determinada candidata salga elegida es negar la mayor. Y no hay ningún estamento de la fiesta que esté libre de pecado a lo largo de los tiempos.
El pasado ejercicio dio la sensación de que el tema iba a estallar. Sobre todo porque, a través de todos los medios oficiales (Registro de Entrada de la JCF, Alcaldía y Síndic de Greuges), un grupo de padres -con la inestimable ayuda de profesionales del Derecho- denunciaron la existencia de vinculaciones en el concurso infantil 'inasumibles' con participantes como por la mala praxis del jurado, incluyendo ausencias injustificadas a las sesiones.
El tema fue mucho más serio de lo habitual, trascendió al concepto de 'pataleta' e incluso generó una inspección general en la Junta Central Fallera para la depuración de responsabilidades -y que, con el paso del tiempo, se ha demostrado que eran reales y, como mínimo, invalidantes para el desempeño del cometido-.
Destitución fulminante
Consecuencia de ello son las normas de este año, en las que el jurado tiene que firmar una declaración jurada en la que proclama que no tiene una vinculación que desaconseje su presencia en el jurado. También es que, ahora, la directiva de la JCF está facultada para destituir a cualquier miembro de jurado que no tenga una praxis adecuada. Porque el año pasado, al surgir esa polémica, se elevó una consulta a los servicios jurídicos, para saber si se podía llevar a cabo una destitución, pero había que convocar una asamblea extraordinaria y someterlo a votación. Ahora, con la aprobación de las nuevas normas, tienen manos libres para descabezar a cualquier jurado en caso de que haya suficientes evidencias para ello.
Sea causa o no, el número de candidatos a jurado, sobre los que tendrá que elegir la asamblea de presidentes, se ha reducido drásticamente este año. De tal manera que, por ejemplo, en el jurado de mayores ya están elegidos, como presidentes de falla, los dos únicos candidatos, Beatriz Pérez y Rafa Mengó -simplemente con que obtengan un voto-.
Pues a pesar de estos 'diques', la lista de candidatos se ha reducido durante el verano por existir vinculaciones no aconsejables con las candidatas. Por lo menos en uno de los casos ha sido una detección de la propia JCF: una de las candidaturas pertenecía a una persona que vulneraba el apartado 3 de la declaración: no tener relación sentimental -más bien, afectiva o amistosa- con un familiar de candidata, con un nivel inhabilitante. En condiciones normales, si el tema se hubiese 'colado' y se hubiese detectado después, la JCF habría estado obligada a llevar a cabo la exclusión de esta persona, además de quedar a la candidata 'señalada'. A pesar incluso de que los descartes puedan deberse a descuidos. Por ejemplo, no reparar en que ésta o aquella candidata hubiese formado parte de la comisión de niña y durante un corto periodo de tiempo.
En cualquiera de los casos, el concepto "conocer" es algo sumamente elástico. Más en una sociedad tan interrelacionada como la fallera. Se sostiene con cierta lógica que "no hay jurado que no conozca a alguien". Los propios presidentes de falla, agrupación o delegados de sector es rigurosamente imposible que, de las 73 aspirantes, no conozcan a alguna. Pero la línea en la que el concepto 'conocer' traspasa a la de 'conocer y favorecer' está, en cada caso individual, perfectamente definida. Es por eso también que, a pesar de la observancia realizada, el sistema no pueda tener costuras, pero ese ya es el margen que, sea mucho o sea poco, hay que asumir, pero para el que está ahora la herramienta de la destitución en caso de encontrarse posteriormente, con el oprobio que esto pueda suponer. Aplicable tanto a los jurados que elige la asamblea como los que designa el presidente de la JCF.
Un verano con listas de candidatos a votar
Y a pesar de todo, la picaresca sigue existiendo: durante el verano han circulado listas sugiriendo a quien votar en la asamblea. Y no solo se trata ya de aquellas listas que, en su momento, por ejemplo, pactaba la Interagrupación. Ahora incluso circulan procedentes de proveedores de las propias candidatas, como una que está rulando este verano.
En estas condiciones, el jurado de las mayores, con los dos presidentes ya elegidos, tendrá que seleccionar entre Ramón Más o Pepa Gómez como miembro de la JCF: el que más votos tenga saldrá elegida. Y dentro del segmento de falleros de a pie hay 14 aspirantes a una plaza.
En infantiles, la oferta es menor: tres presidentes y una componente de la JCF para tres plazas y tres falleros de a pie para una plaza.
A los cuatro jurados que elige la asamblea hay que añadir los tres que pone el presidente de la JCF, y que han de incluir falleras mayores y cortes de honor de otros años y una persona de cualquier condición. La identidad de estas personas se da a conocer en la misma asamblea del 9, de tal manera que la presentación oficial del proceso será esa misma semana y las pruebas ya empezarán a ser posibles desde el fin de semana. Los días 18 y 19 será el viaje en barco de las mayores y la gala del Roig Arena, el último fin de semana de septiembre.
¿Qué dice la declaración jurada?
Este es el texto que han tenido que firmar los aspirantes a jurado:
Declaro bajo juramento
1. Que no he pertenecido anteriormente a otra comisión fallera que tenga candidata preseleccionada
2. Que no soy familiar hasta tercer grado de ninguna candidata ni de ningún miembro de sus familias
3. Que no tengo ningún tipo de relación laboral y/o sentimental con alguna candidata o sus familiares
4. Que no he sido fallera mayor de València o componente de la corte de honor con alguna candidata
5. Que he leído y acatado las normas aprobadas en la asablea de presidentes el mes de mayo de 2026
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