03 de julio de 2012
03.07.2012

La Cruz de Mayo rebrota en las calles de Valencia

El concurso desafía las apreturas económicas y aumenta el número de participantes en 2012

28.04.2012 | 02:00

La Cruz de Mayo es uno de los elementos festivos que más había acusado la crisis económica en los últimos años. Algo que no debe sorprender, puesto que la erección de estas obras florales no está acompañada de un programa denso de festejos, ni lúdicos ni religiosos. Como mucho, la diversión de confeccionarla. Pero es, por encima de todo, un gasto extra que se hace prácticamente por gusto. No es de extrañar, por ello, que en pocos años se pasara del centenar de cruces a la mitad. Fueron muchas las asociaciones culturales, recreativas y festivas que decidieron guardar el dinero para otros menesteres. Lo Rat Penat, convocante del concurso, también encontró problemas para obtener patrocinadores, lo que provocó que la subvención concedida a cada participante: de 200 a 50 euros.
Sin embargo, la edición de 2012 marca un final a la caída libre. Más bien al contrario: hay más participantes que en el ejercicio anterior, lo cual no deja de ser una noticia excelente para la salud de esta tradición. De hecho, la entidad convocante todavía tenía pendiente hacer alguna llamada a algún participante habitual del que no aparecía boletín por si se trataba de algún error.

Las fallas mueven el concurso
Las comisiones de falla siguen siendo el motor de esta tradición. Tres cuartas partes de las cruces plantadas son sufragadas por éstas. No debe extrañar: son los colectivos que mejor entienden el sentido de la territorialidad, el protocolo es muy parecido al del monumento fallero (es una "plantà") y las más activas echan mano del ingenio para adornar la cruz. Éstas son realizadas por los propios falleros (o el artista fallero) o por las floristerías. En algunos de los casos, realizar la cruz forma parte del contrato por adquirir el material de la Ofrenda fallera, como un regalo de empresa.
Atendiendo al tamaño de las obras, el concurso está dividido en dos secciones. Todas ellas deben estar plantadas el 3 de mayo, fecha en que se data el redescubrimiento de la Santa Cruz y permanecerán en la calle hasta que los autores lo consideren. Lo normal es retirarla en cuanto la flor ha empezado a marchitarse.
Los distritos marítimos son los que, en líneas generales, más han acusado el descenso de participación. No hace tantos años, sus calles albergaban gran cantidad de estas obras.
La comisión de Almirante Cadarso-Conde Altea fue la ganadora del premio extraordinario del pasado ejercicio.

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