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Caso Erial

Elvira Suanzes: "Llegaré al Constitucional para que me escuchen y se respeten mis derechos"

La exdiputada del PP, investigada por su presunta colaboración en el blanqueo de capitales con los supuestos testaferros de Zaplana, asegura que ha presentado seis escritos para declarar, tras acogerse a su derecho a no hacerlo en dos ocasiones

Elvira Suanzes durante una sesión de las Corts Valencianes, en 2006, cuando era diputada por Castelló del grupo parlamentario popular. . José Aleixandre

La exdiputada del PP durante dos legislaturas y exsecretaria general del Institut Valencià de la Joventut (IVAJ), Elvira Suanzes, asegura a Levante-EMV que está dispuesta a llegar al Tribunal Constitucional "para que me escuchen y se respeten mis derechos". Ese es el motivo, explica, de haber presentado un recurso junto a su hermano, también investigado en la causa, en el que plantean un "incidente excepcional de nulidad de actuaciones" contra el auto de este mismo tribunal que allanó el camino para juzgar a Zaplana y rechazó los últimos recursos de apelación del caso Erial, tal como adelantó Levante-EMV en su edición de ayer lunes.

En el incidente de nulidad ambos hermanos intentan que la sección quinta de la Audiencia de València se corrija a sí misma y anule un auto anterior del 13 de octubre que daba vía libre a la apertura de juicio oral al exministro Eduardo Zaplana, el expresidente de la Generalitat, José Luis Olivas, y trece personas más. En esta última decisión adoptada por tres magistrados de la sección quinta de la Audiencia de València se ratificaba la instrucción realizada por el Juzgado de Instrucción 8 de València y la Fiscalía Anticorrupción en el caso Erial y se rechazaban los últimos recursos presentados por media docena de acusados.

Un auto que la abogada de ambos hermanos considera "no ajustado a Derecho, lesivo para [los] derechos fundamentales" de los Suanzes y que está "afectado por vicios de nulidad insubsanables causantes de indefensión". En conversación telefónica con Levante-EMV, Suanzes señala que una vez finalizada la instrucción "sigo sin saber qué hechos constitutivos de delito realicé. Yo no auxilié a nadie" en el presunto blanqueo, asegura. Y añade que su petición de declarar "en seis o siete escritos presentados" no ha sido atendida por el Juzgado de Instrucción 8. Suanzes ha tenido oportunidad de hacerlo dos veces. Ante la Guardia Civil y ante el mismo juzgado, pero en ambas ocasiones se acogió a su derecho a no declarar debido a que en la primera ocasión la causa estaba secreta. Y, cuando compareció en la Ciudad de la Justicia (el 30 de junio de 2020) "la tarde anterior me enteré en el tren que se acababa de abrir una pieza secreta", por lo que también declinó responder a las preguntas que se le iban a plantear. Desde entonces no la han vuelto a llamar, a pesar de haberlo solicitado, asegura. Suanzes también señala que "no se ha realizado un expurgo" de la documentación incautada durante los registros. Y concluye que "en siete años [de instrucción] no se ha despejado qué he hecho" en la causa. De ahí que esté dispuesta a llegar al Constitucional para "para que se me escuche y se respeten mis derechos".

Elvira Suanzes está apartada de la política desde hace años. Fue diputada por Castelló en las Corts del 12 de septiembre de 2002 al 26 de mayo de 2007. Junto a su hermano se ha visto envuelta en el caso Erial al considerar los investigadores que ambos tuvieron "una activa participación en la ocultación y transformación del dinero ilícitamente obtenido por la organización liderada por Eduardo Zaplana", según el escrito de acusación de la Fiscalía Anticorrupción. El hermano de Elvira Suanzes es abogado en Barcelona y, según los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, habría «hilado las operaciones de Joaquín Barceló Pachano» -el testaferro y amigo de juventud de Zaplana- «en Andorra» donde Barceló llegó a tener cuatro empresas con cuentas abiertas en el país pirenaico.

Los investigadores del caso Erial consideran que existía una «confluencia de intereses entre Barceló, Grau, Belhot, Zaplana y Suanzes». El letrado barcelonés era quien "tutelaba el proceso de una sociedad panameña" propiedad de Barceló. Y junto a su hermana participó "activamente en el intento de recuperación" del dinero ingresado por la sociedad panameña Plaza Fountains SA en la entidad bancaria BPA, intervenida por las autoridades andorranas en 2015 "por su connivencia con operaciones delictivas" como "las de blanqueo de capitales a gran escala" tras una denuncia de las autoridades de Estados Unidos, según refleja el escrito de acusación de la Fiscalía Anticorrupción.

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