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El nuevo gobierno de Albalat dels Sorells retira una talla del Cristo del salón de plenos

Compromís y PSPV aprueban que los ediles no presidan actos religiosos y el PP dice que es un «ataque a las creencias»

El nuevo gobierno de Albalat dels Sorells retira una talla del Cristo del salón de plenos

El nuevo gobierno de Albalat dels Sorells retira una talla del Cristo del salón de plenos

La talla del Cristo de más de un metro de altura ya no preside el salón de plenos del Ayuntamiento de Albalat dels Sorells, junto al escudo municipal y un retrato del Rey Felipe VI. El nuevo gobierno de coalición Compromís-PSPV, que preside Nicolau Claramunt, decidió guardar la imagen en el archivo porque «entendemos que en un estado laico ningún símbolo religioso debe presidir el salón plenario», explicó ayer el alcalde valencianista ante las críticas que lanzó el Partido Popular tras el pleno del pasado miércoles.

Los populares, cuyo portavoz es el exalcalde José Rafael Tamarit, observaron hace días que la escultura de madera «que tantas décadas estuvo en el salón de plenos había desaparecido», por lo que preguntaron al alcalde qué motivos le llevaron a «esconder» el Cristo y en qué condiciones se encontraba, «ya no por ser una imagen religiosa sino por el valor patrimonial y artístico» de la talla. El alcalde les contestó que la imagen se encontraba depositada en el archivo al formar parte del patrimonio municipal y la justificación que dio Claramunt, según el PP, es que «en la Constitución no pone que tenga que estar».

Al ser preguntado ayer por Levante-EMV tras las críticas populares, el alcalde precisó que «la hemos retirado y guardado porque creemos en un estado aconfesional y el pleno no es lugar para que estuviera presidiendo», pues el nuevo gobierno considera que la Constitución solo obliga a los municipios a tener el retrato del Rey.

«Nos sorprende ver cómo, a veces, aplican la Constitución dependiendo de qué cosas les interesan», criticaron desde el PP, que mostró en el pleno su «indignación ante tal suceso, ya que ni siquiera hemos sido preguntados». Al mismo tiempo propusieron que la figura del Cristo y otros dos cuadros antiguos de la Virgen de los Desamparados y de Jesucristo, que también estaban en otras dependencias municipales, sean cedidos a la Iglesia. El exalcalde popular Tamarit aseguró que una vecina recriminó al nuevo gobierno su decisión porque «ella había visto esa talla ahí durante 70 años, incluso antes de que el edificio fuera la sede consistorial». Tamarit exigió saber qué criterios de conservación se han seguido y que «no se guarde en un cajón».

El alcalde manifestó que en el archivo el patrimonio está bien custodiado y que la intención del equipo de gobierno es hablar con el cura, tras las vacaciones, para cedérselo porque «su lugar es la iglesia, no el ayuntamiento», apuntó Claramunt para zanjar la polémica, al tiempo que se sorprendió de que el PP recurra a «darle importancia a las cosas que no las tienen, cuando en el pleno aprobamos la liquidación de 2014 que ellos no presentaron, así como los presupuestos de 2015 y un Plan Económico Financiero que tampoco abordaron». Por ello el alcalde de Compromís lamentó que de «tantos asuntos importantes sólo se queden en una cosa simbólica que no tiene ninguna transcendencia».

No se quedaron ahí las quejas populares, que también acusaron al nuevo bipartito de izquierdas de aprobar una moción para «prohibirnos ir a las procesiones». El alcalde acusó al PP de mentir porque los ediles que así lo deseen pueden participar en los actos de carácter religioso a título individual, pero «sin ningún signo externo ni protocolario de representación pública», tal como recoge la moción aprobada con los 6 votos de Compromís y PSPV, frente a los 5 populares. Así, el pleno acordó que la corporación cumpla con el «principio constitucional de acofesionalidad de las instituciones públicas», absteniéndose de presidir actos religiosos. Los ediles sí podrán acudir «con carácter representativo, pero nunca presidencial».

El PP consideró que esa moción es un «ataque frontal a las creencias de muchos vecinos y al derecho que tenemos como concejales de fomentar nuestra cultura y tradiciones».

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