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El esgrafiado barroco en l'Horta (II)

En esta segunda entrega, tomando como referencia bibliográfica diferentes artículos y publicaciones de Albert Ferrer Orts, les presentamos una muestra de los esgrafiados que fueron incorporados a la decoración de diferentes edificios de nueva planta o reformados en época barroca en la comarca, aproximadamente entre 1642 y 1710.

El esgrafiado barroco en l'Horta (II)

El esgrafiado barroco en l'Horta (II)

Continuamos esta semana con el legado esgrafiado del barroco en l'Horta, con un recorrido por diferentes muestras existentes en diversos monumentos de la comarca. Para ello nos basaremos principalmente, como en la reseña de la semana anterior, en una obra del profesor de Historia del Arte de la Universitat de València Albert Ferrer Orts titulada "L'esplendor de la decoració esgrafiada valenciana (1642-1710): La seua presència en l'arquitectura religiosa de Xirivella" (2003). En la misma se recoge que dentro de la arquitectura religiosa de la comarca se conservan esgrafiados barrocos en la parroquia de «Nostra Senyora de la Salut» de Xirivella (1679-1682), la iglesia de la «Anunciació» de Aldaia (siglo XVII), la iglesia de «Nostra Senyora de l'Assumpció» de Alaquàs (hacia 1692) que son obra del arquitecto Rafael Martí, la iglesia de la «Assumpció de Nostra Senyora» de Torrent (aprox. 1676-1687-1697) o el refectorio del Monasterio de Santa Maria del Puig (hacia 1670), estas dos últimas construcciones obra del arquitecto Juan Pérez Castiel y la cartuja de Ara Christi de El Puig de Santa Maria (aprox. 1642).

Comenzamos nuestro recorrido por la iglesia parroquial de «Nostra Senyora de la Salut», ubicada en la plaza Santuari de la Mare de Déu de la Salut 6 de Xirivella, que fue construida entre 1679 y 1682 y que en palabras de Ferrer Orts (2003) «recull totes les innovacions tècniques i estructurals que havien quallat progressivament en el medi valencià des de l'inici del segle XVII. Així doncs, voltes tapiades, llunetes, cúpules, voltes bufades, florons, arquitraus desenrrollats, retaules, portalades?prenen cos i proporcionen -especialment a l'interior- un espai diàfan i ampul·lós al temple. No obstant aquesta nova praxi i vocabulari arquitectònics, potser quedara orfe i poc llustrós als ulls dels parroquians, circumstància que convidà a acollir l'exuberància ornamental esgrafiada en el seus esvelts paraments. Per altra banda?, pràctica habitualment aceptada en renovacions eclesials per tot arreu del territori valencià». Palabras que vienen a explicar la transformación que supuso el barroco en los templos valencianos y justifica el porqué de la utilización de la decoración esgrafiada.

Esta iglesia es de planta de cruz latina con una nave de tres vanos, que conforman dos tramos de capillas laterales entre contrafuertes comunicadas entre sí por un paso y con un coro alto a los pies junto al acceso. Ésta se encuentra cubierta por una bóveda de cañón recto, atravesada por lunetos, apoyada sobre arcos fajones de medio punto que dan paso sobre el crucero a una cúpula sin tambor sobre pechinas a la que prosiguen, en los brazos laterales y en la cabecera, simples bóvedas de cañón recto. En este caso los esgrafiados, que según nos comenta Ferrer Orts son obra de Agustín Maiques, Juan Bautista Agostí, Francisco Navarro y Andrés Pascual, aparecen decorando la totalidad del intradós de las bóvedas y la cúpula del templo, así como los arcos, las pilastras y el friso del entablamento de sus paredes laterales.

Actualmente el interior de la iglesia está siendo objeto de tareas de pintura hasta la altura de la cornisa, las cuales empezaron el pasado mes de julio y proseguirán hasta septiembre de 2016. En estos trabajos, se está modificando el actual color marrón claro con el que está repintado el fondo del esgrafiado, por lo que está tomando un tono más oscuro.

En Aldaia, en la calle de la Església 1 esquina calle Major, encontramos la iglesia parroquial de la «Anunciació» originaria del siglo XVI y decorada en estilo barroco en el siglo XVII. Un templo de nave única con cabecera poligonal y cuatro paños, bóvedas nervadas, capillas laterales de diferente altura y coro alto a los pies. La misma presenta motivos vegetales sobre un fondo azul marino, en las pilastras ubicadas sobre el frente de los contrafuertes que separan las capillas laterales y en el friso del entablamento, de tal forma que quedan dispuestos en franjas verticales y horizontales respectivamente. Sin embargo esta ornamentación por su falta de relieve, actualmente no se encuentra realizada con la técnica del esgrafiado, por lo que cabe la hipótesis de que su acabado original pudo ser alisado y desafortunadamente repintado por encima en la reforma del interior de la iglesia de 1878. Además en la intervención del templo de 1981, se repintaron estas cenefas a partir de diversas plantillas, lo que menoscabó todavía más su calidad artística. No obstante sí que se conservan, encalados y escondidos en la escalera de acceso al coro alto, unos interesantes esgrafiados de una antigua capilla que Sanchis Alfonso y Benito Goerlich (1977) atribuyen a «una posible advocación mariana en otro tiempo» que «podría ser la de Nuestra Señora del Rosario».

Este monumento que genéricamente está considerado como Bien de Relevancia Local por la disposición adicional quinta de la modificación de 2007 de la ley de patrimonio cultural valenciano como arquitectura religiosa anterior a 1940, únicamente goza de una protección integral por el catálogo del PGOU de 1990 de Aldaia, por lo que está pendiente la adaptación a la norma protectora desde 1998. Esta circunstancia se da también en el caso de la iglesia de «Nostra Senyora de la Salut» de Xirivella que cuenta con el mismo nivel de protección otorgado por el PGOU de 1993.

Como nos apunta Ferrer Orts, en general, las iglesias con ábside poligonal como en este caso y el de Alaquàs se construyeron entre los siglos XVI-XVII, recogiendo soluciones góticas en un medio todavía no familiarizado con las estructuras renacentistas. Un ejemplo es que el templo de la cartuja de Ara Christi de El Puig de Santa Maria, de la que hablaremos en la próxima entrega, que incluye bóvedas nervadas en combinación con elementos constructivos del renacimiento como la cúpula, el arquitrabe o las pilastras de gusto clasicista.

Continuamos en Alaquàs, donde en la calle Pare Guillem 2 de la población se ubica la iglesia parroquial de «Nostra Senyora de l'Assumpció» originaria del siglo XVI, todavía con regusto gótico, que es contemporánea al Palau-Castell junto al que fue levantada formando parte de un mismo conjunto. El templo con nave central de cuatro crujías con capillas laterales y cabecera poligonal, sufrió una reforma aproximadamente entre 1680 y 1694 a cargo del arquitecto Rafael Martí que lo dotó de su actual y predominante decoración barroca, incluidos sus esgrafiados. Éstos, que fueron repintados por última vez en 1998, utilizan de forma separada los colores granate oscuro y azul claro para el fondo de los esgrafiados. Los mismos se hallan en el tímpano de los arcos y pilastras del frente de las capillas laterales, cubriendo la totalidad del intradós de la plementería de las bóvedas de crucería apuntadas y sus arcos fajones y en la cabecera recercando los paños de las paredes. Una ornamentación que la asemeja sobremanera a la que alberga la parroquial de San Esteban de Valencia.

Esta iglesia de Alaquàs que fue catalogada con nivel de protección integral por el PGOU de 1990 se encuentra protegida actualmente como Bien de Relevancia Local desde la aprobación del «Pla Especial de Protecció i de Reforma Interior del centre històric» (Pepri) de Alaquàs de 2001.

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