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Enfrentamiento

Bronca monumental en el pleno de Manises

El alcalde expulsa al portavoz del PP y su grupo abandona la sesión Borràs estudia expedientar a Francisco Izquierdo

Izquierdo y su grupo abandonando el pleno. Levante-EMV

Cuando determinadas encuestas reflejan la pérdida de confianza de la ciudadanía en la clase política, es inevitable no acordarse de espectáculos lamentables como el ocurrido el jueves durante el pleno de Manises. Una moción, y su correspondiente enmienda, sobre el auditorio Pepe Sancho desató una refriega dialéctica entre el PP y el equipo de gobierno, que se saldó con la expulsión del portavoz popular Francisco Izquierdo, la salida de sus compañeros de la sala en señal de apoyo y la amenaza del alcalde Jesús Borràs de abrirle un expediente por su actitud.

El PP presentó una moción en la que pedía que el ayuntamiento instara a la Generalitat a concluir, «cuando pudiera y tuviera dinero», el auditorio Pepe Sancho, unas grandes instalaciones por acabar y en las que el Consell de Camps ya ha enterrado siete millones. El actual conseller de Cultura, Vicent Marzà, comunicó hace semanas a Borràs que no tenían la intención de finalizar la obra pero se mostraba abierto a colaborar para dar una salida al edificio, abandonado desde 2012.

El equipo de gobierno anunció que presentaría una enmienda a la totalidad de la moción popular. El grupo de Izquierdo, en vistas de que su iniciativa se iba a convertir en todo lo contrario a sus pretensiones, decidió retirarla del orden del día.

El pleno transcurrió, en cierto «ambiente tenso» como en las últimas sesiones, según apuntó el líder popular, hasta que llegó el momento de ruegos y preguntas destinado al público. En ese instante, Pilar Molina, concejala de Educación, buscó con la mirada entre los asistentes a un chico que en el pleno de diciembre preguntó sobre la posibilidad de pedir a Educación que se imparta en el IES Ausiàs March el grado de bachillerato de danza y artes escénicas y que si en un futuro se finalizaba la escuela teatro en el auditorio Pepe Sancho, continuar allí los estudios.

Molina comenzó a leer su respuesta, y conforme iba avanzando dejaba entrever que su discurso era el que tenía preparado previamente para rebatir la moción del PP.Fue el relámpago que dio paso a la tormenta. «Izquierdo saltó como un energúmeno y comenzó a decir que eso era una vergüenza», explicaba el alcalde Borràs. «Es que fue una vergüenza. Estaban utilizando al público de la forma más ruin para responder a una pregunta de un pleno pasado con unos argumentos que nada tenía que ver con lo que formuló el joven», defendía Izquierdo. De hecho, el chico dijo que esa no fue su pregunta. Borràs trató de zanjarlo: «Si no le gusta la respuesta, la escucha y ya está. No porqué no le guste la respuesta no va a retirar la pregunta ahora».

Pero la bronca iba creciendo por momentos. Desde la bancada popular seguían acusando al alcalde y al resto del cuatripartito de «reirse del público» y de la oposición, «en una actitud despreciable», criticaba Izquierdo. Mientras, Borràs reclamaba silencio en más de una decena de veces: «Señor Izquierdo, por favor». La algarabía persistía y el alcalde explotó: «Señor Izquierdo, abandone la sala. Fuera. Abandone la sala». El líder de los populares se levantó, cogió sus pertenencias y se marchó, eso sí, acompañado de todo su grupo.

«Es un hooligan de los plenos. Viene a montar jaleo. No acepta haber perdido las elecciones, pasando de doce concejales a seis. Entonces viene a cargarse las sesiones. No había casi empezado a hablar Pilar Molina y ha saltado como un energúmeno contra ella. Yo he estado muchos años en la oposición y si preguntaba y la respuesta no me gustaba, me callaba y nada más. En la vida me han llamado la atención», relataba ayer Borràs a este diario. Izquierdo no se amilanaba y acusaba al alcalde de tener «una rabia, un odio y unasganas de venganza hacia nosotros brutal. Es de los que piensa que hay que pisotearnos y arrinconarnos. De hecho los ataques hacia mi persona son cada vez más graves», apuntó.

El alcalde ha anunciado que está estudiando el reglamento y la ley para ver si expedienta a Izquierdo. «Ya lo he expulsado dos veces y no voy a permitir más esas actitudes», advierte.

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