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Con Mirada Violeta

Sobrevivientes con orgullo

En apenas tres años la asociación Lilith de Alaquàs se ha convertido en referente de las mujeres que han sufrido violencia de género. Se declaran feministas y apartidistas, y piden que se equipare el machismo al terrorismo

El próximo 15 de mayo Lilith de Alaquàs cumplirá tres años. Tres años en los que tras mucho esfuerzo han logrado convertirse en una asociación única y referente en su campo, ya que es la primera asociación de sobrevivientes a la violencia de género de la comarca, que además se declara sin ánimo de lucro, feminista, apartidista y de reivindicación, y sobre todo y algo que la diferencia de las demás: «no asistencialistas, ya que consideramos que esa función la han de asumir y realizar las Instituciones públicas», señala Laura Blaz-gerez, presidenta de la asociación.

La palabra sobrevivientes no es aleatoria, rechazan ser denominadas víctimas de violencia de género: «Lilith quiere dar relevancia a un proceso poco conocido por la sociedad, el camino que vive la mujer desde que denuncia hasta que logra su empoderamiento. No desde el victimismo, sino desde la fortaleza de seguir luchando día a día, con un cúmulo de situaciones judiciales, burocráticas, económicas, laborales, sociales y emocionales en un momento de máxima vulnerabilidad, que recorre con una sensación de soledad», afirman.

Lilith tiene claras su reivindicaciones, que pasan por equiparar la violencia machista al terrorismo en aspectos como la ayudas econòmicas y sus exenciones para las víctimas, las prestaciones para sus descendientes y otros aspectos judiciales.

No a las custodias compartidas impuestas

En ese sentido, en Lilith consideran que «deben cesar las concesiones de custodias compartidas al progenitor agresor, una vez prescritos los antecedentes o tras cumplir condena». Son muchos los cambios que exigen en el apartado judicial. Reclaman que se prohíba el diagnóstico del S.A.P o alineamiento parental, en los procesos judiciales de custodias; que se faciliten recursos de protección a mujeres sin la necesidad de presentar denuncia y que haya juzgados de violencia sobre la mujer en todas las comarcas y OAVD en todos estos juzgados.

Lilith una asociación feminista, que pertenece a la Coordinadora Feminista de Valencia, colaborando con otras asociaciones feministas de la comarca. Además, es miembro del Consell de les Dones de Alaquàs, un organismo consultivo de asociaciones de mujeres.

Aunque se trata de una asociación muy activa tanto en manifestaciones, como en la realización de talleres de sensibilización en institutos de secundaria, una de las iniciativas que más éxito y reconocimiento ha tenido fue la celebración del primer encuentro de asociaciones de mujeres sobrevivientes con asistencia a nivel nacional. «Ahora estamos inmersas en la organización del segundo encuentro en el que esperamos que participen más entidades de ámbito nacional, a las que hemos invitado», adelantan en Lilith

De lo que se sienten más orgullosas es de poder ayudar día a día a que muchas mujeres se conviertan en sobrevivientes, un camino más largo de lo que parece. «Generalmente se cree, que cuando una mujer rompe la relación, con o sin denuncia, ya ha solucionado el problema, desconociendo que tan solo es el primer paso que ha de dar en un largo recorrido que dura varios años, con una media de entre 3-5 que a veces supera los 8, en parte, por los largos procesos judiciales, y con unas secuelas psíquicas y en ocasiones físicas, con las que tendrá que aprender a convivir el resto de su vida», explica Laura, quien manda un mensaje de optimismo: «Queremos decir que salir, se sale y que juntas llegamos más lejos».

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