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Patrimonio

Moncada cambia su proyecto de Museo de la Seda y retrasa de nuevo su apertura

El objetivo era mostrar la colección de Garín en 2015 pero el ayuntamiento aún no ha tramitado la solicitud

Un trabajador muestra cómo funcionan los telares históricos.

Un trabajador muestra cómo funcionan los telares históricos. a. m.

En mayo de 2013, el gobierno de Moncada que presidía Juan José Medina formalizó la operación urbanística que le daba al ayuntamiento la propiedad del edificio de la histórica fábrica de seda Garín 1820, de los fondos que guarda y de todo el material y la maquinaria. A cambio, los propietarios de la fábrica recibieron dos parcelas de suelo residencial valoradas en 771.197 euros. El objetivo de la permuta era poder rehabilitar las instalaciones y convertirlas en un museo de la seda en el que destacaran las más de 7.000 piezas (los once telares del siglo XIX, herramientas, espolines, bocetos de finales del siglo XVIII, cartones, dibujos y mucha documentación) almacenadas en su interior y en el que los visitantes comprobaran in situ cómo se trabaja este material desde hace siglos.

El consistorio quería abrir el museo en 2015 y contrató a través de una empresa municipal (MSU) a Arabella Muñoz, una historiadora del arte y gestora del patrimonio para inventariar las piezas, paso principal para declarar los fondos de Garín como «colección museográfica», que a su vez es el paso previo a la declaración como museo. En 2014, la diputación concedió una subvención de 55.000 euros para rehabilitar la estructura y la cubierta de la histórica fábrica y poner freno así a las filtraciones de agua.

Llegado 2015 ya se vio que el museo de Garín no estaría listo ese año, así que se marcó un nuevo objetivo: tenerlo en 2016, cuando se celebrasen las actividades de la Ruta de la Seda. Pero tampoco. En diciembre de 2015, la nueva alcaldesa de Moncada, Amparo Orts (PSPV) anunció que ya había pedido a los técnicos municipales que empezasen a preparar los informes y recoger documentación necesaria para conseguir la declaración de museo. Pero cuando ya ha pasado más de un año de aquel anunció, el ayuntamiento sigue sin solicitar la declaración de colección museográfica, tal como ha denunciado el Círculo por la Defensa y Difusión del Patrimonio Cultural.

Y, mientras tanto, el proyecto ha sufrido varios cambios. Uno de los principales es el del concepto de «Museo de la Seda» que el actual gobierno quiere abrir en Moncada. Según señaló en el último pleno la alcaldesa, el consistorio «no quiere dar tanto valor a los telares y a los bienes» allí conservados, sino trabajar la «esencia industrial» de Garín y, especialmente, el papel jugado por las mujeres en la industria sedera de la localidad. En declaraciones ayer a Levante-EMV, Orts matizó que los elementos inventariados se exhibirán tal como estaba previsto (de hecho, se van a adquirir gracias a un convenio estanterías especiales para mantener en condiciones espolines, cartones y demás), pero se impulsará también el «valor humano» de la fábrica, mostrando como trabajaban allí las mujeres de Moncada, y como siguen usando los telares los empleados de Garín para tratar la seda.

En cuanto al proceso administrativo para conseguir la musealización, la alcaldesa aseguró que ya cuentan con toda la documentación necesaria pero «solo nos falta el certificado del técnico del museo». Y he aquí otro de los cambios: aunque la idea original es que fuera Arabella Muñoz la responsable del museo, el consistorio ha decidido que la gestión la lleve Josep Maria Burriel, director también del Museo Arqueológico de Moncada y coordinador municipal de espacios museológicos. De hecho, Muñoz ni siquiera está ya contratada por la empresa municipal, aunque la alcaldesa aseguró ayer que quiere recuperarla como conservadora a través de un proyecto europeo con la Universidad de València.

Así las cosas, Orts confía en que la Generalitat declare la «colección museográfica» en los próximos meses, aunque reconoce que el nuevo museo de Garín no empiece a funcionar plenamente hasta 2018, cuando la rehabilitación del edificio haya concluido.

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