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Torrent

Un regalo con 15.000 músicas

José Luis Alabarta posee en su casa una compilación de piezas musicales entre CD y vinilos que colecciona desde 1970

Un regalo con 15.000 músicas

El 13 de marzo de 1970, José Luis Alabarta decidió comprar el disco «Dedicado a Antonio Machado, poeta» de Joan Manuel Serrat, que prácticamente acababa de publicarse. Lo adquirió para convencer a su madre de que le regalase un tocadiscos con el que poder disfrutarlo. Pero lo que en aquel momento no podía imaginarse es que 48 años después tendría en su domicilio de la localidad de Torrent 6.000 vinilos y 9.000 CD, además de un sofisticado equipo completo de reproducción.

La colección musical de Alabarta recoge piezas musicales de prácticamente todos los géneros del mundo. A pesar de que, según comenta, «matemáticamente» es imposible reunir todos los estilos existentes, reconoce que ha podido seleccionar «casi cualquier tipo de música en mayor o menor medida». Sin embargo, las adquisiciones que ha ido haciendo durante toda su vida estaban relacionadas con el tipo de sistema de sonido que tenía en el momento. Por este motivo, comenzó comprando piezas de cantautores y, poco a poco, fue avanzando.

Armarios con puertas correderas guardan en su salón las 15.000 piezas musicales. En uno de ellos conserva orgulloso todos los vinilos. Enfrente se pueden encontrar los CD y, apartados en otro mueble de menores dimensiones, están las rarezas. José Luis Alabarta posee piezas como una compilación de discos de música negra producidos por la discográfica Motown en un chalé del barrio Hitsville, en Chicago. Se trata de una caja con la forma de esta edificación en la que se pueden escuchar piezas de los Jackson Five, Stevie Wonder, The Temptations o Diana Ross.

Las piezas han llegado hasta sus manos de diferentes maneras. Durante sus viajes iba adquiriendo muchos de los discos que ahora tiene, pero también ha hecho encargos a algunos amigos. En la actualidad, aprovecha para comprar ediciones a través de Internet diferentes a las que se pueden encontrar en tiendas físicas.

A pesar de poseer piezas internacionales, Alabarta reconoce que «El ball de Torrent», una edición del ayuntamiento de la ciudad del baile típico del municipio, ha sido la pieza que más le ha costado conseguir. «No salía a las tiendas», explica, y tuvo que recurrir a algunos amigos participantes en la grabación.

Se planteó qué iba a suceder en el futuro con la extensa colección que posee y, finalmente, decidió cederla al Ayuntamiento de Torrent. En este momento, se están digitalizando poco a poco los ejemplares. Conforme se realiza esta tarea se van entregando físicamente y se guardarán. Mañana lunes 8 de octubre se inaugurará una exposición en el Mercado Antiguo de Torrent de música tradicional valenciana, que estará abierta hasta el 18 de octubre.

De cara al futuro, José Luis Alabarta reconoce el gran trabajo de digitalización que todavía le queda por hacer. Mientras, pretende seguir disfrutando de su pasión por la música y de la escucha de tantos discos que ya definen su forma de vida.

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