14 de febrero de 2019
14.02.2019

Proyecto de chefs en Puçol

Dos alumnos de Hostelería del colegio Virgen al Pie de la Cruz son seleccionados en el concurso de cocina Le Cordon Bleu de Madrid

13.02.2019 | 21:22
Mario, Marisol, Sofía y Ana, profesora del centro.

Cada año, Le Cordon Bleu organiza en Madrid el concurso de Promesas de la Alta Cocina entre todos los centros educativos del país y, al llegar febrero, los 50 seleccionados inician una doble competición „con el jurado y a través de redes sociales„ para conseguir llegar a la gran final, a la que sólo acceden los 10 mejores. Esta edición, dos alumnos de Hostelería del colegio Virgen al Pie de la Cruz de Puçol ya están entre los seleccionados: Sofía Vargas y Mario Gil.

Cocina y pastelería son las dos especialidades de Hostelería que se imparten en el Virgen al Pie de la Cruz. La gastronomía está de moda, no cabe duda, pero a ello también contribuye una continuada campaña en programas televisivos y en redes sociales.

Buen ejemplo de ello es el concurso que organiza la prestigiosa cadena Le Cordon Bleu, en la que un jurado valora el trabajo de los aspirantes a través de unos vídeos «en los que es requisito fundamental que se vea a los alumnos preparando los platos con los que van a competir», apunta Ana Martínez, profesora del centro.


Votaciones del público

El voto fundamental es del jurado, ya que supone el 85% de la valoración, pero es ese otro 15%, el voto del público, el que sirve para animar el cotarro y lograr que el concurso y los participantes hablen con unos y con otros para que les voten? porque el plazo finaliza el 20 de febrero y el voto de cada vecino o amigo puede ser fundamental para llegar a la final.

«Es la primera vez que concurso y quizá la última, ya que el límite de edad está en los 25 años», explica Sofía Vargas, vecina de Puçol que estudia 2º de Cocina. «A la receta base que propone la organización yo he añadido la segunda guarnición y el relleno, para crear la codorniz rellena de muselina de manzana con dátiles de Elche y jugo de moscatel».

Por su parte, Mario Gil también es alumno de 2º curso de Cocina y vecino de Massamagrell, debuta en el concurso y espera ser uno de los diez finalistas que acudan a defender su propuesta en Madrid, «para lo que he preparado unas codornices rellenas de manitas con alcachofa rebozada en paté de sus interiores y castaña».

Pero no sólo se trata de pedir el voto, también de trabajar día a día y, en casos como este, mucho más: Mario sabe lo que es este tipo de oportunidades, porque él ya había trabajado en hostelería durante años antes de decidirse a estudiar; por su parte, Lucía siempre pasaba las tardes en la cocina de su tío, que tenía un restaurante? y eso le animó a probar la carrera de Hostelería. «Y ahora, además de sus clases y sus deberes diarios, ambos tienen trabajo adicional, porque están haciendo horas extras tanto en casa como en el centro: deben preparar una y otra vez su plato, descubrir matices, mejorar la presentación, seguir mejorando?», finaliza su profesora Ana Martínez.

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