Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La falta de relevo generacional amenaza el campo en Alboraia

El consistorio presenta un diagnóstico sobre el estado actual de la actividad agraria en la huerta en el que analiza los problemas del presente y propone soluciones futuras para poner en valor el paisaje

Es curioso como, al atravesar la huerta de Alboraia, una tiene la sensación de encontrarse a kilómetros de la ciudad, apartada del bullicido del Cap i Casal e integrada en un paisaje que, entre la urbe y el mar, es, en sí mismo, especial. Esta sensación es la primera que se plasma en el diagnóstico del sector agrario del municipio que se presentó ayer en el Centre d'Activitats per a Majors. El informe, encargado por el Ayuntamiento de Alboraia a la fundación Assut, proporciona una visión analítica y contextual del estado en el que se encuentra el sector agrario de la localidad de l'Horta Nord. Y lo hace a través de testimonios directos de las personas que más saben de ello, los agricultores y agricultoras.

Concretamente, a partir de entrevistas con un total de 23 trabajadores del campo que han querido relatar sus experiencias, sus preocupaciones y sus propuestas para mejorar el estado de la huerta de Alboraia. Solo dos de ellas son mujeres.

El difícil relevo generacional

En este sentido, los principales retos a los que se enfrenta la zona de huerta, según se extrae del diagnóstico pasan por la falta de relevo generacional, el precio de las cosechas y la inestabilidad económica que caracteriza la actividad agraria que, con el paso de los años y debido a su proximidad a los núcleos urbanos, ha propiciado una disiminución de la agricultura a tiempo completo, dominando los campos los agricultores que lo son a tiempo parcial, es decir, que tienen otro trabajo pero dedican tiempo a los cultivos. Además, por lo general, una vez llega el momento del relevo, no hay nueva generación. De hecho, el documento apunta que ya en 1987, el 67% de los trabajadores agrarios lo eran a tiempo parcial.

Infravalorar al agricultor

Asimismo, también existe, según se explica en el informe, un sentimiento de menosprecio y poca valoración social del trabajo agrícola. Con todo, en relación a otras zonas de huerta de la Comunitat Valenciana, que cuentan con parcelas de huerta abandonadas, Alboraia no se caracteriza por el gran abandono de zonas, pues la media está en 15% y el municipio registra un 4% de tierras en desuso. Este pequeño porcentaje tiene relación con los problemas mencionados anteriormente así como con compras de tierras asociadas a la época de la burbuja inmobiliaria y la adquisición de suelo agrícola, pues el precio que se pide por el suelo se encuentra, todavía, en función de expectativas urbanísticas y no del valor de los cultivos, lo que dificulta el acceso a agricultores si se tiene en cuenta la diferencia entre el precio y los beneficios de la agricultura.

Es importante destacar que el municipio de Alboraia, en todo su término, cuenta con un 71% de suelo no urbanizable ocupado, en gran parte, por la huerta. Un paisaje que el informe considera «cultural» por los antiguos mecanismos de regadíos como las acequias, que dotan al espacio de valor patrimonial e histórico. Un territorio natural que ahora garantiza su continuidad tras la aprobación de la Ley de l'Horta.

Compartir el artículo

stats