20 de julio de 2019
20.07.2019

Blindaje en las piscinas contra el vandalismo

Catarroja y Tavernes pedirán a los usuarios el DNI y registrarán mochilas tras los contínuos cierres por presencia de heces y cristales

19.07.2019 | 20:24
Imagen de una usuaria de la piscina de Catarroja cuando se anunció el desalojo por presencia de heces.

Los municipios afectados por los actos incívicos en las piscinas que han obligado a la interrupción de su actividad han puesto medidas de blindaje para evitar que se vuelvan a ocurrir y en todo caso favorecer la identificación de los culpables. Así Tavernes y Catarroja ya han anunciado que se procederé a la identificación de los usuarios a través del DNI así como el registro de mochilas.

Catarroja tuvo que desalojar y cerrar la piscina de nuevo este jueves por la presencia de heces. Si bien este suceso se produjo por primera vez el miércoles, el que un día después se repitieran los actos incívicos ha provocado que deje ser un hecho accidental para convertirse en un suceso intencionado, que incluso entre las hipótesis empieza a barajarse que se trate de un reto viral al producirse situaciones semejantes en los últimos días en Massanassa, Tavernes y Almàssera.

Ayer la piscina de Catarroja volvió a abrir sus puertas después de aplicar por segundo día consecutivo el protocolo de Sanidad para estos casos que implica el vaciado y posterior llenado de agua, y aplicar un tratamiento de cloro. «Esto no solo supone un gasto económico muy importante sino también un gasto ecológico por el uso de agua en época estival, pues hay que recordar que si no hay problemas el agua de las piscinas se mantiene limpia gracias a las depuradoras», explica el alcalde de Catarroja, Jesús Monzó. Además, el primer edil recuerda que hay actividades lúdicas que se realizan en la piscina como la escuela de verano que se vio afectada.

El Ayuntamiento de Catarroja no está dispuesto a que se vuelvan a repetir estos hechos y por ello va emplear medidas específicas para aumentar la vigilancia. «Vamos a emplear mecanismos de control 'in situ', como registrar las mochilas pues se baraja la posibilidad de que incluso se traigan ya las heces y luego las depositan en las piscinas». Estos registros también servirán para evitar que se introduzcan botellas de vidrio y evitar problemas como el de Tavernes Blanques, y Almássera que tuvo que cerrar su piscina por la presencia de cristales. Desde el ayuntamiento avisan que pondrán especial hincapié en encontrar e identificar a los culpables, y por eso se plantean la posibilidad de pedir el DNI a todos los usuarios de la piscina y registrar su presencia.

Unas medidas que también se emplearán en la piscina de Tavernes Blanques, tal y como ha anunciado el ayuntamiento. Así, afirman que «debido a los recientes episodios vandálicos ocurridos los últimos días en la piscina municipal», el ayuntamiento ha determinado tomar las siguientes medidas preventivas.

A partir de este viernes, es obligatorio mostrar el DNI al personal de seguridad para poder acceder al recinto. Del mismo modo se procederá a la revisión de las pertenencias (bolsos, mochilas...) de los bañistas en el momento de su acceso a la instalación, y además anuncian que «se está estudiando la implantación de un sistema de detección instantánea de excrementos (tanto heces como orín) en el agua» y añaden que se dará aviso en el momento esté implantado dicho sistema. A esto se suma que la entrada diaria solo se podrá abonar mediante tarjeta de crédito y no en efectivo como hasta ahora. «Estas medidas están pensadas para poder garantizar un servicio continuado y seguro de la piscina municipal», aseguran desde el consistorio quien agradece «la paciencia» de los vecinos ante estos problemas.

Más vigilancia en Massanassa

Otros de los municipios que se vio afectado por actos incívicos fueMassanassa, que hasta en cuatro ocasiones tuvo que realizar tareas de desinfección por la presencia de heces en el agua. «Hemos aumentado la vigilancia, y también hemos prohibido el baño de niños pequeños en la piscina grande y de momento no se ha producido ningún acto vandálico más», señala el alcalde Paco Comes, quien también teme que la denuncia pública de estos hechos pueda provocar un efecto llamada. «El primer día cerramos la piscina y devolvimos el dinero, pero ya cuando se repitió dejamos a los usuarios que disfrutaran de la zona de picnic mientras que transcurrían los trabajos de desinfección que duran 2 horas», dijo.

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