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Solidaridad divertida y médica con Tindouf

Niños y niñas saharauis vuelven a los campos de refugiados tras dos meses de vacaciones en municipios de l'Horta - Las asociaciones y las familias piden a las instituciones que reclamen los derechos de los saharauis que están olvidados y abandonados desde hace 42 años

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Las vacaciones de niñ@s saharauis en l'Horta

El programa 'Vacances en Pau' acogió el 2 de julio a 210 niños y niñas saharauis en la Comunitat Valenciana y la estancia de los menores ha llegado a su fin este lunes 2 de septiembre. El proyecto tiene como objetivo que los jóvenes que viven en los campos de refugiados del Sahara Occidental dispongan durante dos meses de la asistencia sanitaria necesaria y que, además, disfruten de un período diferente y divertido.

Este programa se organiza a través de las asociaciones de solidaridad con el Pueblo Saharaui de las diferentes localidades de la Comunitat Valenciana. Todas las familias valencianas que quieran participar en la acogida de niños y niñas tendrán que ponerse en contacto con alguna de ellas y serán las asociaciones quienes cubran los gastos de desplazamiento desde los campos de refugiados de Tindouf hasta aquí, así como los tramites de la documentción de los menores, los equipajes y la organización de actividades y encuentros con los monitores de cada municipio.

Sergio Fernández, coordinador del Moviment valencià d'ajuda al poble saharauí (MO VAPS), es el encargado en València y Castelló de estar en contacto con todas las asociaciones y fue quien esperó la llegada de los niños en el aeropuerto de l'Altet para gestionar la documentación de los pequeños y esperarles en la entrada con los autobuses que les acercarían al municipio de sus familias de acogida.

«La estancia está pensada para que disfruten del verano, pero también para cuidar de su salud, por eso de las primeras cosas que hacemos con los menores son las revisiones médicas», explica Sergio. Los niños acuden a los centros ópticos que participan en el programa solidario "Ruta de la Luz", y de forma altruista les revisan la vista y les proporcionan gafas graduadas a quienes las necesiten. De la misma forma, SOS Odontología les ofrece revisiones y tratamientos dentales como limpiezas y empastes. Además, van al pediatra y «si alguno está enfermo y fuese necesario que se quedase en España después del verano para recibir el tratamiento, se quedaría».

«Durante este verano hemos ido a Aquarama, hemos visitado las cuevas de la Vall d'Uixó, hemos visto el Trofeo Naranja en Mestalla, hemos estado en Estivella o en el Oceanógrafic», cuenta Loles Ripoll, presidenta de Sahara Lliure en Paterna. «Organizamos muchas actividades para que no estén aislados y puedan relacionarse entre ellos e intentamos asumir todo lo que podemos para que las familias no tengan que gastarse más dinero que el que conlleva ser uno más en casa», añade.

«La primera vez que acogí fue en 1997 y es muy importante la relación que formas con las otras familias y los lazos que creas», declara Ripoll. «Es una experiencia que te pone los sentimientos a flor de piel, la niña que hemos tenido este año tiene 11 años y es la primera vez que viene, los hacemos nuestros hijos y después continuamos manteniendo toda la relación que podemos con ellos».

«Es muy importante que se conozca la situación en la que viven en los campamentos de refugiados y que se luche por la situación política que sufre Sahara Occidental», manifiesta la activista, «por este motivo todos los años celebramos una manifestación en la que nos juntamos todas las asociaciones y familias de acogida y reivindicamos la independencia del Sahara». Este año el encuentro ha tenido lugar en Tavernes de la Valldigna el 13 de julio. «Lo que de verdad querríamos es que este programa no fuese necesario, que no tengan que vivir personas en los campos de refugiados», lamenta Ripoll.

Rachid, 12 años

Rachid es un niño de 12 años que vive en el campo de Aussert, uno de los cuatro campos que hay en la provincia de Tindouf. El 2 de julio llegó a la familia de Mabel Carrascosa, de Torrent. Mabel, junto a su marido Pedro, es el primer año que acoge, «siempre lo tuvimos en mente y hasta que no conocimos a una persona de una asociación no dimos el paso». A través de la Asociación TALHA Xirivella ha sido como han llevado a cabo la acogida de Rachid.

«Ha sido una experiencia maravillosa, el niño lo hace todo muy fácil y nos nutre muchsísimo, igual que nosotros a él», expresa Mabel. «Hago un llamamiento a las famílias de todo tipo para que se animen a participar en el programa, estos pequeños vienen para darnos una lección de vida y no son ninguna carga. En dos meses pueden vivir como otros niños del mundo moderno y disfrutar los lujos que los nuestros ni aprecian ya». Además, Mabel no quiere que la experiencia de Rachid en València acabe aquí, sino que va a solicitar que cuando tenga 14 años vuelva a acudir a su casa en el marco del «Proyecto Madrasa» en el que cuando acaban el ciclo del programa 'Vacances en Pau' pueden venir a estudiar en España, siendo acogidos por las familias con las que han pasado los últimos veranos. «Rachid vuelve con su familia pero vuelve a una vida injusta, por eso pido al Estado e instituciones que reclamen los derechos de estos niños y de sus famílias porque están olvidados y abandonados en los campos de refugiados desde hace ya 42 años», critica.

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