El incendio que se declaró el domingo en el vertedero de la antigua planta de tratamiento de residuos de Torrent, sigue activo aunque está controlado y no hay peligro de que se propague, según fuentes municipales. Tras una larga primera jornada de extinción con agua, los bomberos trabajaron ayer de forma coordinada con el ayuntamiento, que aportó cuatro máquinas para abrir zanjas, crear rampas y realizar otras acciones que ayuden a la segunda fase, en la que se trabaja proyectando arena sobre las zonas quemadas. La gigantesca nube de humo bajó ayer de intensidad y también el hedor.

El fuego provocó, no obstante, la reacción de diversos colectivos, agrupados en su día en una plataforma que reclamaba la clausura de la planta, por considerar que estaba acogiendo actividad fuera de la licencia que, en su día, la Generalitat Valenciana concedió a sus promotores. La mayoría de estas entidades coincidió ayer en volver a exigir que el consistorio y la conselleria «se pongan de acuerdo», y ejecuten el desmantelamiento del vertedero, ya que, si bien la planta está sin actividad desde hace años, una montaña de toneladas de basura y plástico se acumula en su interior.

Una de las zonas que más recibió el humo y el olor a plástico quemado fue el Vedat. El presidente de la asociación de vecinos, Ángel Contreras, indicó que se recibieron quejas «aunque no como en el gran incendio de hace años» y elogió que el consistorio hubiera ofrecido información constante a la ciudadanía. Otros colectivos, no obstante, pidieron al consistorio que aportada más información a la ciudadanía sobre la toxicidad del humo.

En el ayuntamiento, el gobierno convocó una junta de portavoces para informar a la oposición de las acciones que había adoptado y de la petición, desde hace meses, de una reunión con la consellera de Medio Ambiente, Mireia Mollà, para abordar este asunto de forma prioritaria.

Una planta años cerrada

La planta Gemersa se inauguró en 2007 y lleva años cerrada. La quiebra de las empresas que la gestionaban dificulta, en la actualidad, la ejecución del desmantelamiento, cuyo coste está cifrado en más de un millón de euros.

Actualmente existe una batalla sobre quien tiene la competencia de asumir la ejecución subsidiaria de la retirada de los residuos (la administración acomete el trabajo y luego cobra el coste al responsable) ya que la conselleria lo ha derivado al consistorio y en Torrent afirman con rotundidad que «la responsabilidad» es autonómica. El portavoz del gobierno local, Andrés Campos, explicó ayer que se esper que, a mediados de octubre, se celebra esa reunión para la que la consellera «ha delegado en una dirección general».