Cuando el lunes concluyó el pleno en el que se consumó la moción de censura de PP, Cs y Demòcrates y que acabó con la etapa de Compromís al frente del Ayuntamiento de Massalfassar, alguno de los presentes ya auguró que las horas de Ismael Gimeno como concejal del PSOE estaban contadas por alinearse con los tres partidos y votar a favor de la iniciativa.

Este marte, el PSPV-PSOE, por boca del vicesecretario general del partido, Manolo Mata, anunciaba que apartará a su concejal en Massalfassar. «Los acuerdos del Botànic son clarísmos: la fuerza más votada de la izquierda tiene que ser apoyada», aseguraba Mata, que admitía que se han encontrado con algunos ayuntamientos donde «la incomunicación personal, rencillas antiguas o situaciones desagradables» han provocado que en algunos casos Compromís apoye al PP y deje fuera a los socialistas y, viceversa, algo que, según afirmó, «es un drama».

En este caso, aseguró que el partido «tomará las decisiones que corresponda, que son las de dejar fuera a quien ha pactado con nuestros rivales políticos y ha dejado fuera a los aliados, que son las fuerzas de izquierda».

Las palabras de Mata también respondían a la petición del PSPV de Massalfassar, representado por una gestora local, y a la comisión ejecutiva comarcal del partido en l'Horta Nord, que solicitaron este martes a los órganos de dirección superiores de la formación la apertura de un «expediente disciplinario, por falta muy grave», contra Isamel Gimeno.

En declaraciones a Europa Press, el secretario general del PSPV en la comarca de l'Horta Nord, Juan Carlos Fulgencio, precisó que la petición se ha remitido a los órganos de dirección provincial, autonómico y federal. «Estaba advertido de que debía seguir las directrices y no lo hizo», reveló.

Fulgencio explicó que a partir de ahora se tendrá que abrir un informe y llevarse a cabo la correspondiente instrucción para resolver el expediente y tomar una decisión respecto al concejal que ha apoyado esta moción de censura.

El dirgente socialista apuntó que una gestora pasó a hacerse cargo del PSPV de Massalfassar hace unos meses después de la «pérdida de confianza» en el edil de «todos los miembros de la ejecutiva» del partido en la localidad y de que este órgano de dirección se disolviera. De hecho, a la salida del pleno, Esther Puntero, que fue número cuatro en las municipales en mayo de 2019 y que ahora aspira a ser secretaria local, tuvo un incidente con Gimeno al recriminarle su voto. Ambos se encararon, pero Policía y Guardia Civil evitaron que la cosa fuera a más.

Su voto favorable no hacía falta

Cabe recordar que el voto de Gimeno en la moción de censura contra Compromís, era más un postureo, oficial o particular, en función de lo que hiciera, que una necesidad númerica para que la iniciativa de PP, Cs y Demòcrates saliera adelante. Los tres impulsores ya contaban de antemano con los seis votos que les daba la mayoría absoluta, frente a los cuatro de Compromís y el solitario del PSOE. Durante su intervención, Ismael Gimeno mostró cierto resquemor hacia el exalcalde Joan Morant -dijo no querer que el pueblo tenga un alcalde «mentiroso»- por no haberle dado sueldo cuando éste le ofreció al socialista formar parte del Gobierno hace un año, y por buscar acuerdos con PP y Cs para aprobar los presupuestos y no con el edil del PSOE. «La jugada te ha salido mal y ahora lo has pagado», sentenció.

De todas maneras, el propio Gimeno reconoció, y culpó a Morant, de las presiones del PSOE sobre el voto que debía emitir. Hizo caso omiso y apoyó al PP, tal como se lo pidió en el pleno de manera pública.