El pueblo de Burjassot, con la mascarilla por bandera, celebró este pasado domingo a mediodía, en la iglesia de San Miguel Arcángel, la festividad de Sant Roc -su patrón y "médico sin fronteras"- en una ceremonia que en presencia del clavario mayor del Peregrino, Miguel Pérez, concelebraron diversos sacerdotes de la localidad y contó con la asistencia de una representación municipal encabezada por el alcalde, Rafa García.

Huelga decir que este año -dadas sus excepcionales circunstancias- la misa mayor que cada 16 de agosto Burjassot dedica al Patrón constituyó un "homenaje a las víctimas de la pandemia del coronavirus" y un "reconocimiento a las personas que se encuentran luchando en primera línea para frenar la crisis sanitaria". Los vecinos, tras la 'Baixà' de Sant Roc desde su ermita hasta San Miguel -que se celebra cada 14 de agosto, Día de la Pólvora, obviamente cancelado-, no pudieron presenciar los tradicionales actos de la 'Rodà' y 'Pujà' de la imagen hasta su santuario en el día grande -el 16 por la noche-; pero a pesar del Covid-19 pudieron conmemorar y dar testimonio, una vez más, del sentido religioso y social de uno de sus iconos más entrañables. Después de la misa mayor, Sant Roc regresó a la ermita.

Justo un día antes de la fiesta del Patrón, también a mediodía y en la parroquia de San Miguel, Burjassot celebró la festividad de la Mare de Déu d'Agost -la Virgen de la Asunción- en un concurrido acto, dentro de las oportunas medidas de seguridad y limitaciones de aforo impuestas, en el que sus clavariesas, con María Rosario Coca al frente como máxima responsable, vinieron a transmitir el mensaje de que "la vida es el mayor don de nuestras madres", algo por lo que "no piden nada a cambio". Asimismo, durante la misa mayor, se homenajeó a las víctimas de la pandemia y a las personas que contribuyen a superarla.