Los controles en las zonas residenciales y la colaboración ciudadana han permitido al Ayuntamiento de Torrent detectar una nueva fiesta ilegal en un chalet del diseminado a la que asistieron 45 personas. La operación policial que se desarrolló para desmantelarla ha supuesto la tramitación de un total de 37 multas a parte de sus asistentes y la propuesta de una sanción de 3.000 euros para el matrimonio que la organizó.

Los hechos se produjeron el fin de semana del 14 al 16 de agosto. El domingo por la tarde, la Policía Local recibió la llamada de residentes de la partida de la Banderilla (un núcleo cercano a la urbanización del Pantano) por el ruido que generaba un chalet situado en una zona aislada y la acumulación de personas.

Una vez allí la patrulla, comprobó desde el exterior que había mucha gente y que no portaba mascarillas ni guardaba distancias para evitar contagios. Al ser detectado el vehículo policial, en el interior bajaron la música. Ya dentro de la casa, la Policía Local identificó a 45 personas, de las que seis eran menores (algunos de entre 4 y 8 años) y tramitó un total de 37 multas de 100 euros a las mayores de edad, por no llevar la mascarilla.

Además, el cuerpo de seguridad ha propuesto una sanción de 3.000 euros para la familia propietaria del chalet, que era también la organizadora de la fiesta, por una falta grave al haber incumplido el Real Decreto 21/2020 y el Decreto Ley 11/2020. La acción podría ser sancionada con multas de entre 600 a 30.000 euros, según estas normativas. Ahora corresponde al departamento de ocio y espectáculos de la Generalitat Valenciana determinar la cuantía definitiva, por tratarse de una fiesta sin ninguna autorización.

La concejala de Seguridad Ciudadana, Inma Amat, explica que en aquel momento no se pudo establecer si el matrimonio organizador había cobrado entrada o era una reunión de amigos. «Pero las personas que fueron identificadas no son de Torrent sino que están empadronadas en distintas poblaciones del entorno, lo que apunta a que hubo una convocatoria», remarca, además de añadir que «algunos residentes de la zona indicaron que la fiesta empezó el viernes 14 de agosto.

La edila indica que no es la primera vez que este chalet alberga reuniones de este tipo que han generado molestias en el vecindario y quejas en la Policía Local, pero nunca durante el confinamiento y la pandemia.

La fiesta sin autorización de la Banderilla es la tercera que detecta la Policía Local este verano en las zonas residenciales de la población. Las dos anteriores se produjeron a mediados de julio durante el mismo fin de semana en sendos chalets del Vedat. Tal y como informó el alcalde, Jesús Ros, en su momento, se trataba de personas residentes en otros municipios que habían alquilado los chalets para montar estas fiestas o reunir a una cantidad considerable de amistades. También entonces se multó a los asistentes y organizadores.

«Son las tres únicas sanciones por faltas graves que hemos propuesto. Vamos a estar muy encima de este tema», asegura la concejala Inma Amat.