Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Respiro para las playas de l'Horta

Los arenales de la comarca se han visto libres no solo de covid-19 sino también de la e-coli en sus aguas que obligó al cierre en 2019 - Los municipios justifican este buen balance a la concienciación de los usuarios y a la vigilancia y mejora de las instalaciones

Las playas de la comarca registran un nivel «excelente» de calidad de sus aguas. a. p.

Aunque las perspectivas no eran optimistas a principios de verano debido a las medidas y restricciones impuestas por la Covid-19, la realidad es que los municipios costeros de l'Horta hacen un balance «muy positivo» de esta temporada estival que para muchos acaba ya este fin de semana, ya que en septiembre se da menos afluencia con la vuelta al cole y a los trabajos. El balance es positivo no solo por conseguir hacer de la playa un espacio seguro y libre de covid-19, sino porque también las aguas han estado libres de la bacteria fecal e-coli, que motivó varios días de cierre de playas al baño durante el año pasado.

Muy al contrario, este año, los análisis semanales realizados por la Conselleria en las playas de Puçol, el Puig, Alboraia, Meliana, Massalfassar, Massamagrell y La Pobla de Farnals tienen el mismo resultado: calidad del agua «excelente». «Hemos estado trabajando desde invierno en el control de los vertidos junto a conselleria y creo que ha dado sus frutos», señala Ana Bru, concejala de playas de Alboraia, aunque considera que la solución definitiva sería la construcción de humedales en la zona dels Peixets, proyecto que el consistorio lleva estudiando hace tiempo. «Pero mientras eso se pueda hacer, la idea es controlar bien las acequias», añade.

Algo parecido sí se ha hecho en el Puig, donde han cedido un campo a la conselleria, como una marjal, para que la acequia deposite ahí su agua y se haga una especie de «reciclado» antes de llegar al mar. Aunque su alcaldesa, Luisa Salvador, cree que «debido a los episodios del año pasado se vigilaron más las instalaciones y se han mejorado para evitar vertidos» para esta mandataria la clave precisamente está en el confinamiento. «Cuando se levantó el estado de alarma y fui a la playa nunca había visto el agua así de limpia, igual que el agua de las acequias, había hasta peces. Creo que la pausa dada por el hombre ha servido para que el medio ambiente se regenere», opina.

Playas seguras

Si el agua ha rozado la excelencia, en la arena los distintos protocolos implantadas por los municipios han servido para convertir las playas en espacios seguros y libres de covid-19. Todos coinciden y aplauden en que se ha conseguido gracias a la buena actitud y predisposición mostrada por los usuarios . «En general el balance de la temporada es muy positivo. En algún momento puntual el servicio de vigilancia ha tenido que contactar con la Policía Local para la llegada de visitantes que no querían acatar las normas, pero han sido casos aislados. Estamos muy satisfechos con el dispositivo para que la gente se siente segura en nuestras playas, y ese era nuestro objetivo como administración responsable», matiza la concejala de La Pobla de Farnals, Maria Victoria Prieto, una de las playas que, debido a su escasa extensión, causaba mayor problema a la hora de limitar el aforo y para lo cual han implantado un servicio de vigilancia que se encarga de acomodar a los usuarios en su parcela.

Una herramienta muy útil para poder controlar el distanciamiento ha sido el dron, mientras que en Alboraia su uso ha sido diario, en el Puig se ha limitado a las horas de más afluencias durante el fin de semana. «Te da una perspectiva real. Hay gente que llamaba diciendo que estaba amontonándose la gente pero luego con la vista aérea que te ofrece el dron ves que no», explica la concejala de Playas de Alboraia, Ana Bru, que cuenta con la playa de La Patacona, la de mayor afluencia por su proximidad a la capital. Otro de los focos de vigilancia eran los chiringutos, pero no ha habido ningún problema porque ellos también eran conscientes que un contagio les cerraría el local y han seguido los protocolos». «No hemos tenido problemas de aforo, tenemos un extensión de 5 kms. Ha sido un verano muy bueno», dice Luisa Salvador, alcaldesa del Puig.

El edil de Puçol, Paco Salavert, también califica el verano como «muy tranquilo», pese a que ha habido alguna incidencia que ha requerido de la Policía Local durante la temporada.

Compartir el artículo

stats