La Policía Local de Torrent no ha parado de perder operativos desde que Jesús Ros accediera a la vara de mando en junio de 2015. Desde aquel momento las jubilaciones y las peticiones de traslado han menguado los efectivos que patrullan las calles de la capital de l'Horta Sud, de tal manera que, si hace 6 años Torrent contaba con 107 de estos agentes, actualmente se han reducido a entre 75 y 80 dependiendo de las circunstancias del servicio.

Desde Compromís consideran estas cifras como preocupantes, dando un resultado de 1 policía local operativo por cada 1050 residentes, de tal manera que la disminución de la ratio de delitos en Torrent solo se entiende si se tiene en cuenta el hecho de que la Comisaria de la Policía Nacional ha incrementado, en el mismo periodo de tiempo, sus agentes en más de un 100% de efectivos. No obstante, desde el grupo municipal alertan que hay funciones y competencias exclusivas de la policía local que van más allá de la delincuencia y que quedan sin cubrir, lo que redunda en una merma importante del servicio, repercutiendo negativamente en las necesidades que demandan los vecinos y vecinas.

Pau Alabajos, portavoz de Compromís al consistorio, recuerda que después de la aprobación del presupuesto de 2016 Ros se deshizo de golpe de 10 agentes de la policía local que estaban en comisión de servicios en Torrent (1 intendente, 1 inspector y 8 agentes); desde Compromís se entendió esta maniobra como una depuración política del nuevo alcalde hacia agentes que habían accedido a su puesto de trabajo en la etapa del anterior gobierno; policías que hacían una buena tarea, que desde Compromís creen que es lo que se tiene que valorar.

Además, desde 2015 hasta la actualidad, el gobierno de Ros no ha convocado ningún proceso selectivo para cubrir todas estas bajas de efectivos, cuestión incomprensible para Compromís, más aún si se tiene en cuenta que la Ley de Estabilidad Presupuestaria autoriza a cubrir el 100% de las bajas para mantener las plantillas de las fuerzas y cuerpos de seguridad, entre las que figuran las policías locales.

Adicionalmente, los valencianistas han explicado que tanto la regidora de seguridad como el propio Ros también se han negado continuamente a la creación de una una bolsa de agentes comisionados provenientes otros ayuntamientos, que pueda suplir temporalmente la falta de de efectivos para cubrir los puestos de trabajo perdidos.

Finalmente, Alabajos ha explicado que esta "manera de funcionar" ha llevado a Ros a suplir la falta de efectivos con un uso desmesurado de las horas extras en la actualidad; una solución que ha disparado el coste por agente, teniendo en cuenta que las jornadas extras entre semana tienen un coste de 240€ por policía, mientras que en fin de semana se dispara hasta los 320€.