El Ayuntamiento de Aldaia ha acometido algunas de las modificaciones en el Camí Fons que pactó con los agricultores que tienen en su entorno los campos, después de que la reforma previa provocara un aluvión de críticas de este sector.

La oposición de Compromís y el Partido Popular han lamentado, no obstante, que la decisión se haya tenido que adoptar después de la reforma hecha «porque el gobierno no se preocupó de consensuar el tema con el sector agrícola ni tampoco lo llevó el Consell Agrari».

El consistorio reformó esta vía, la principal de acceso a la huerta, para tratar de evitar el peligro de atropello que se produce a la entrada de un colegio. Para ello, estrechó la calzada colocando bolardos, que impedían la circulación y las maniobras de determinados vehículos que se necesiran en las tareas del campo, como denunciaron labradores, dueños de las tierras y regantes, y publicó Levante-EMV. La intervención también significaba dejar la carretera en un solo sentido, lo que obligaba a los camiones y otra maquinaria a dar un rodeo para ir de unos campos a otros.

Tras contactos y reuniones, el gobierno local accedió a realizar determinadas modificaciones en el proyecto como la retirada de bolardos que impidieran el giro en la entrada de los campos, o incluso permitir los dos sentidos, dando preferencia al que va desde Aldaia a Xirivella.

No obstante, tanto el edil de Compromís, Lluis Albert Miquel, como el concejal popular Felipe Rentero, han criticado que «siempre se tienen que hacer las cosas de forma chapucera» y «cuando se producen críticas, por no haberse molestado el gobierno socialista en consensuar con los afectados los proyectos, entonces hay que deshacer lo que se ha hecho, como en este caso».