El Ayuntamiento de Albal ha inyectado 412.000 euros para paliar los efectos de la policrisis, a través de la ayuda social y de emergencia y volcándose con un grupo, especialmente castigado, como son los autónomos y el sector de la restauración.

En una primera fase, el municipio gobernado por Ramón Marí destinó 110.000 euros a ayudas directas a 122 autónomos y pymes. Un total de 1.000 euros ha recibido cada comercio que haya cerrado durante el estado de alarma y 500 aquellos que han acreditado una facturación de un 40% menos que en el mismo periodo del año anterior. Esta ayuda ya ha sido remitida a los solicitantes y se ha sufragado, en parte, con el Fondo Social de Cooperación de la Diputació de València.

Y ahora, el consistorio Albal anuncia una segunda fase dotada con otros 40.000 euros y que podrá solicitarse a partir de diciembre. Está dirigida a aquellos comercios, autónomos o pequeñas empresas que no accedieron a la primera convocatoria.

El gobierno local esgrime que fue uno de los primeros en anunciar la supresión de la tasa de las terrazas a bares y restaurantes durante este 2020. Ahora, con el toque de queda el consistorio se suma a la campaña «Adelanta tu cena a las 20 horas».