La imagen de las colas de coches para acceder a a Alfafar por el centro comercial o de las barreras en las rotondas de acceso a Benetússer, Massanassa o Sedaví han desaparecido después de cumplirse los 14 días del cierre perimetral decretado por el Consell el 7 de enero en estas cuatro localidades de l’Horta Sud junto a Llocnou de la corona. El anuncio del presidente Ximo Puig de no prorrogar el cierre ha supuesto un alivio para los ayuntamientos, debido al gran esfuerzo que han realizado para controlar los accesos y velar por el cumplimiento de la medida, ante la falta de efectivos.

Catorce días después, es momento de hacer balance y algunos plantean dudas sobre la efectividad del cierre perimetral por la alta incidencia que aún registran poblaciones como Massanassa o Benetússer, con más de 1.700 casos por 100.000 habitantes.

«Si ha servido para algo es la gran pregunta que nos hacemos y que tiene difícil respuesta. Nosotros, cuando nos confinaron, teníamos 900 casos por cada 100.000 habitantes y ahora tenemos 1.800. Pero miras a las poblaciones vecinas y ves que aquí la incidencia ha subido menos y quiero pensar que ha sido por el cierre perimetral», destaca la alcaldesa de Benetússer, Eva Sanz. En la misma línea, el alcalde de Sedaví, José F. Cabanes, también afirma que elcierre ha servido para frenar la gran subida que han tenido otros municipios de la comarca.

No opina igual Juan Ramón Adsuara, alcalde de Alfafar, uno de los municipios que má sproblemas ha tenido para poder controlar los acccesos debido a la existencia de su potente zona comercial, sobre todo por la presencia de Ikea, que atrae a clientes de toda la Comunitat. «Dolía ver el gran esfuerzo que estábamos haciendo nosotros, que sumábamos poco más de 800 contagios por 100.000 habitantes ,y ver que otro de al lado, con 2.000 no tenía que hacer nada», admite.

El alcalde de Massanassa, Paco Comes, por su parte, cuestiona la necesidad de haber acometido el cierre. «Cuando me dijeron que, por los datos de contagios, debíamos cerrar, yo ya intenté que separasen los casos de la residencia que fue lo que subió excesivamente la incidencia, pero no quisieron, y ahora hay pueblos que están mucho peor que nosotros y no los han cerrado», señala el primer edil, que considera que las nuevas medidas impuestas ahora por el Consell a toda la Comunitat Valenciana deberían haberse impuesto antes y evitar el cierre. Algo que comparte su homónima en Benetússer, Eva Sanz. «Si la decisión de cerrar sitios de mucha concurrencia hubiera sido conjunta de toda la comarca, hubieran sido medidas mas efectivas que solo en estos cinco municipios», señala.

Alto coste en Policía

Un fin del cierre perimetral que celebran por el excesivo esfuerzo que ha supuesto para los agentes de la Policía Local, Protección Civil y Guardia Civil. «Hemos tenido que reforzar la seguridad con turnos dobles de nuestros policías, que han hecho de guardias de seguridad y eso supone un coste importante para las arcas municipales», reconocen. De hecho la mesa de coordinación creada por estos cinco municipios pidió al Consell y a Delegación de Gobierno ayuda para controlar los accesos con más efectivos y nuevas barreras.

Una mesa de coordinación que no se disuelve, pese al levantamiento del cierre petimetral, y que es una de las notas más positivas de esta etapa. «Hemos demostrado que podemos trabajar muy bien juntos por el bien de los vecinos independientemente del color político», señala Comes.

Preocupados por la hostelería

El cierre de la hostelería decreto por el Consell durante los próximos 14 días castiga más a estos pueblos que ya tenían sus bares y restaurantes cerrados desde el 7 de enero. «Nos preocupa muchísimo por eso nos hemos reunido con la federación para poder coordinarl as ayudas que complementen a las que ya va a ofrecer el Consell», señala Eva Sanz.

Por su parte, desde el Ayuntamiento de Massanassa se va a poner a disposición de los negocios hosteleros sus medios de difusión para hacer llegar a la población los servicios de servicio y entrega a domicilio que van a ofrecer.