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Identifican en una casa del Puig un muro defensivo de las guerras carlistas

El investigador Julio Badenes ha establecido el hallazgo con la colaboración de un arqueólogo y dos expertos en carlismo en la C. Valenciana

Muro del corral de la casa que se convirtió en defensivo y detalle de dos troneras. | J.B.

Muro del corral de la casa que se convirtió en defensivo y detalle de dos troneras. | J.B.

La riqueza del patrimonio bélico del Puig es inagotable. Su enclave ha provocado que, a lo largo de la historia, la población fuera escenario de numerosas contiendas que han dejado su huella. El descubrimiento más reciente es un muro aspillerado, situado en una casa del centro histórico, que debió habilitarse durante las guerras carlistas, en la primera mitad del siglo XIX, como protección ante los violentos ataques y saqueos que sufrían las poblaciones de l’Horta Nord. Así lo defiende el cronista local e investigador Julio Badenes, después de estudiar en profundidad las características de las aspilleras y esa etapa histórica, y tras consultar con el arqueólogo Enrique Estevens y los expertos en carlismo Miguel Aparisi y Antonio Caridad.

El muro, de 15 metros de largo y medio metro de grosos, está situado en el corral de la casa, que data del siglo XVIII, frente al monasterio. Como estructura defensiva, aprovecharon este vallado y construyeron cinco grandes aspilleras (también llamadas fusileras o troneras), lo que da la pista de la etapa, ya que este tipo de arma, el fusil, «no se había utilizado hasta el momento. «Durante el trienio liberal de 1820 a 1823 comienzan a surgir una serie de grupos violentos absolutistas que no quieren la Constitución y esos grupos son los que posteriormente, en los años 30, también protagonizan las guerras carlistas», explica Badenes. Así, las poblaciones de predominio de liberal (en el Puig se ha documentado la presencia de milicianos de esta corriente política en el monasterio en 1822), afectadas por «saqueos, asesinatos y violaciones», ya desde los años 20 del siglo XIX, necesitaban construir una defensa rápida y «se aprovecharon muros y construcciones ya hechos» como el del Puig.

Según Badenes, las aspilleras tienen forma contracónica, lo que permite tener buena visibilidad desde dentro sin que te observen desde fuera. Cada tronera estaba concebida para dos puestos, por lo que la defensa en ese punto podía ejercerla hasta una decena de personas, lo que da medida de su importancia . «Esta casa estaba situada en el acceso sur a la población, un lugar clave de la defensa ante ataques», detalla el cronista. Las cinco aspilleras «son similares a otras localizados en pueblos de Castelló, que son de la misma etapa», añade Badenes.

Para este investigador, la importancia del hallazgo y su identificación radica en que «este tipo de patrimonio ha desaparecido en l’Horta Nord», a pesar de que están documentados episodios graves de conflictos y ataques en poblaciones como Burjassot y Godella, y también en 1838 se han documentado órdenes de saqueos por estos grupos en Puçol y Rafelbunyol. De ahí que el experto reclame que este muro, «que está cumpliento 200 años», aspillerado sea protegido para que pueda conservarse, aunque esté en el interior de una vivienda privada.

El investigador Julio Badenes explica que en la población del Puig convergen numerosas estructuras defensivas a lo largo de la historia, que han sido descubiertas en las últimas décadas, principalmente gracias a su trabajo de campo, con colaboraciones de otras personas expertas.

Más allá del Castell de la Patà, escenario de la Batalla del Puig de las tropas de Jaume I contra la población musulmana, y la preparación de la entrada en València, también se localizan de otras etapas posteriores.

De este modo, los trabajos de Badenes han permitido localizare identificar elementos del Renacimiento, de la Edad Moderna y de la Edad Contemporánea, «en el monasterio, en la cartuja y en las montañas», a las que se sumaría toda la gigantesca red defensiva construida por el Ejército republicano durante la guerra civil española. En este último apartado y, como ya ha informado Levante-EMV, Badenes junto a los investigadores José Aleixandre y Esteban Clemente, realizaron un amplio estudio de varios años, que culminó con la publicación de un libro reciente, en el que se recogen cientos de elementos de la red defensiva Inmediata.

Badenes: «En el Puig encontramos patrimonio bélico desde la edad media»

El estudioso también forma parte del equipo que documenta la línea republicana Inmediata

L.Sena. el puig de santamaría

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