El joven de 19 años detenido la semana pasada por agredir a un agente de la Policía Local de Alfafar, cuya agresión fue difundida a través de redes sociales, ha aceptado esta mañana una pena de cuatro meses de cárcel y el pago de una multa de 60 euros por un delito de atentado a agente de la autoridad en un juicio rápido celebrado en Catarroja.

El Juzgado de Instrucción número tres de Catarroja ha acordado dicha condena después de que el acusado haya reconocido ante el juez los hechos y se haya mostrado arrepentido por lo ocurrido. Al carecer de antecedentes y no ser una pena superior a los dos años de prisión, el juez le suspende la ejecución de la misma con la condición de que pague la multa y no vuelva a delinquir.

El muchacho ha pedido perdón a los agentes de la Policía Local de Alfafar por su acción, totalmente fuera de lugar y aceptado la pena impuesta. Inicialmente la Fiscalía solicitaba seis meses de cárcel y 90 euros de multa, que con el reconocimiento de hechos se le rebaja a cuatro meses de prisión y 60 euros. Asimismo, el Ayuntamiento de Alfafar, que se había personado como acusación, también se ha mostrado conforme con la condena en dicho juicio rápido.

Los hechos ocurrieron el pasado 18 de mayo en torno a las 21.30 horas junto al parque Sequer de Nelot de Alfafar cuando una patrulla de la policía acudió a un servicio por ruidos e identificó al hermano menor de edad del ahora condenado. El joven, de 19 años, acusó a los agentes de una supuesta agresión a su hermano y de haberle quitado su altavoz y sin motivo alguno arremetió contra uno de los policías, como quedó grabado en el vídeo que los propios amigos de éste grabaron y difundieron posteriormente a través de redes sociales.

En los días posteriores hubo un gran número de muestras de apoyo a la intervención de los policías de Alfafar, quien en todo momento trataron de calmar los ánimos, incluso cuando la madre del detenido se encaró con ellos. Entre ellas, la Asociación de Jefes y Mandos de Policía Local de la Comunitat Valenciana emitió un comunicado de solidaridad con los agentes agredidos, tanto en esta intervención como en Almoradí, criticando la conducta de aquellos que amparados en el grupo y en los teléfonos móviles piensan que ejerciendo la violencia pueden impedir ser identificados o sancionados.