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Las obras del comedor del CEIP Cervantes comenzarán en junio con un año de retraso

El alumnado de la Pobla comerá en clase durante la construcción después de quedar desierta la licitación de los barracones

Colegio Cervantes de la Pobla de Farnals. | A. P.F.

Colegio Cervantes de la Pobla de Farnals. | A. P.F.

Fue el 27 de noviembre de 2019 cuando el gobierno local de La Pobla de Farnals anunció la licitación para la redacción del proyecto de reforma de la cocina y el comedor del CEIP Cervantes. La intención era reunir la mesa de contratación en diciembre de ese año para evaluar las ofertas y así unificar esfuerzos posibles «para que las obras estén terminadas en verano de 2020», tal y como anunció el alcalde Enric Palanca en su día. Pero el deseo no se hizo realidad y el alumnado empezó el presente curso sin plazas de comedor suficientes.

Ayer, el alcalde por fin pudo anunciar que el próximo 28 de junio comenzaría la demolición de la cocina y el comedor para proceder a la nueva construcción, tras reunirse con la directora general Carmina Valiente y el jefe de Infraestructuras Eliseo Amado, responsables del Pla Edificant.

Palanca afirma que estaba previsto que las obras comenzaran la Navidad pasada, «pero al no tener barracones que hicieran de comedor provisional», hubo que esperar hasta junio cuando lel alumnado no va a la escuela, «ganando así dos meses sin molestias para el estudio». «Las obras podrían estar terminadas en diciembre de 2021», explica.

Problema con los barracones

Y no hubo barracones porque quedó desierta la convocatoria presentada por la conselleria. El consistorio se ofreció a incluir este servicio de barracones dentro de la contratación de la adjudicataria de la construcción del comedor, opción que no fue aceptada por el Consell.

Ahora, gracias en parte a la pandemia, han conseguido desbloquear la situación porque el ayuntamiento ha ofrecido la posibilidad de seguir comiendo en las aulas, como hasta ahora, por el protocolo Covid. «Los alumnos comerían en el aula y se habilitaría un ‘office’ donde montar los platos procedentes de un catering. De esta forma, las obras podrían seguir adelante y los padres podrían estar tranquilos de que habrá espacio para sus hijos», explica el primer edil.

Todo indica que, por fin, en junio se va a cumplir una reivindicación histórica tras las grandes deficiencias mostradas por ese comedor y cocina que además de pequeña, se había quedado obsoleta, como así corroboró Sanidad tras imponer una sanción por las deficiencias que presentaba la instalación. Sanción que ha sido sobreseída después de que se alegase que estaba en marcha la construcción de un nuevo comedor.

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