El Ministerio de Fomento ha aceptado muchas peticiones formuladas por el Ayuntamiento de Manises respecto al desdoblamiento de la carretera del aeropuerto (la N-220), de forma que se ha modificado el proyecto.

Así lo aseguró esta semana el gobierno local con el alcalde, Jesús Borràs, al frente en una asamblea ciudadana para abordar el asunto, tras años de reivindicaciones locales. El consistorio se opinía a que el desdoblamiento planeado, por la saturación que tiene esa vía (no solo conduce al aeropuerto sino al polígono Fuente del Jarro) causara más impacto del que ya genera.

Por ello, el ayuntamiento mantuvo reuniones «constantes» de trabajo con el ministerio en las que presentó alternativas y mejoras. Algunas eran una mayor permeabilidad e integración entre dos zonas de Manises, una distribución del tráfico rodado por diferentes calles de la localidad, la eliminación de ruido y la posibilidad de tener un espacio o boulevard ajardinado.

Según fuentes municipales, este proyecto de desdoblamiento del N220 implicará la construcción de una pasarela segura para peatones hacia el aeropuerto, reivindicación histórica del municipio de Manises. Y además, cubrir la vía desde la rotonda de Paloma hasta el inicio del aeropuerto permitirá habilitar en la parte de arriba del túnel una zona de unión entre Alameda Park y el casco urbano. «El ministerio permitirá que sea el Ayuntamiento de Manises el que decida con qué proyecto cubrir esta plataforma superior de unión entre dos partes del municipio. Podrá ser una zona verde, de ocio con parques, jardines, zonas deportivas u otras opciones, que se perfilarán más adelante y de las cuales se podrá beneficiar la ciudadanía», esgrime el gobierno local.

Por otro lado, también se mejorará el acceso motorizado en el pueblo por la parte de arriba puesto que en cuenta de acceder solo por un carril se podrá acceder por varios viales y se podrá desviar el tráfico con la construcción de una ronda a la altura del aeropuerto.

El proyecto está previsto, en principio, para tres años, con una ejecución en dos fases y tiene un presupuesto de más de 80 millones de euros (la primera para el proyecto constructivo y la segunda para la parte superior).

En la asamblea informativa, tanto el concejal actual de Urbanismo, Rafael Mercader, como el anterior, Ángel Mora, así comoel alcalde de Manises, Jesús Borràs Sanchis y dos técnicos municipales, explicaron el proyecto desde sus inicios hasta los cambios propuestos por el consistorio que finalmente han sido aceptados.

Según los técnicos municipales, las tareas más próximas en el calendario son de desvío de servicios (agua, luz...), desmontaje de mobiliario urbano y trasplante de arbolado para posteriormente empezar con la ejecución de los muros de retención para poder trabajar después en la parte de la carretera.

Historia del proceso

En el 2007 fue cuando el Ministerio de Fomento anunció que se ejecutaría la ampliación de la N220. En 2013 se realizóla aprobación inicial del proyecto al cual el ayuntamiento ya hizo alegaciones. Dos años después, en 2015, se aprobó el proyecto definitivo y el consistorio manisero se reunió en numerosas ocasiones con Fomento para poder mejorar esta iniciativa. En ese mismo año, se contó con el respaldo de la Generalitat Valenciana.

En abril de 2019, el Ministerio de Fomento aprobó un proyecto de ampliación de la carretera N-220, el cual pretendía convertir la carretera actual en una autovía de cuatro carriles, dos en cada dirección. La actuación concreta consistía en la duplicación de la calzada en el tramo comprendido entre el enlace del aeropuerto y el enlace con la autovía V-30, así como la construcción de terceros carriles en la autovía V-30 alrededor del enlace con la carretera N-220, dos en dirección València y un tercero en la calzada derecha, en sentido autovía A-7. Después de años de paralización desde que se dibujara este proyecto por primera vez, el Consejo de Ministros dio luz verde a la licitación de los contratos.