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Multado con 400 € al no llevar mascarilla mientras se comía el bocadillo frente al instituto

Los padres critican la descoordinación con el ayuntamiento

Un agente en la puerta de un IES de Xirivella. | F. CALABUIG

Una familia de Mislata ha pedido al Ayuntamiento de Xirivella su intercesión después de que su hijo fuera sancionado con 400 euros por la Policía Local por no llevar mascarilla a la puerta del instituto mientras se comía el bocadillo. La madre considera que la multa se debe a una falta de coordinación entre IES y ayuntamiento.

Los padres del chico, de 17 años, acudieron el lunes al pleno para mostrar su malestar por lo ocurrido y tratar de que el consistorio ponga de su parte para evitar la sanción. Tal como relata la madre a este diario, el incidente se produjo a mediados de diciembre, aunque no fue hasta junio cuando recibió la notificación de la multa de 400 euros.

Así, el 14 de diciembre, una patrulla de Policía Local se detuvo a las puertas del IES Gonzalo Anaya de Xirivella, donde cursa el chico, para instar al alumnado a que se separara, guardara la distancia y llevara la mascarilla. Según matiza la madre, en el protocolo anticovid diseñado por el centro educativo vigente en aquellas fechas, se permitía la salida a la calle a los alumnos de bachillerato y ciclos formativos durante la hora del recreo. Su hijo, asegura, salió posteriormente del aula tras realizar un examen y empezó a comerse su bocadillo. «Lógicamente no llevaba puesta la mascarilla en la calle porque estaba comiendo. Fue en ese instante cuando la misma patrulla regresó al instituto y pilló a mi hijo. Lo llamó de malas maneras y le pidió que se identificara. Al darle las señas de Mislata, no se lo creyó y entró al instituto para pedir sus datos. Se los dieron por el walkie de la Policía y desde dentro del propio centro le dijeron que los chavales tenían permiso para estar en la calle», detalla la madre.

El pasado diez de junio, la familia de Mislata recibía en su domicilio la sanción impuesta al chico: 400 euros. Desde entonces, además de recurrir la infracción, han dirigido escritos al instituto, al ayuntamiento e intervinieron el pasado lunes en el pleno municipal. «Solo pedimos que intercedan y hagan ver que la multa fue consecuencia de una descoordinación entre el instituto, con su propio protocolo, y la Policía Local, que desconocía que podían estar en la calle», señala la madre del alumno. De hecho, recuerda que tras el incidente se reunió con el concejal de Seguridad y la concejala de Educación, que informaron al instutito de lo ocurrido, cambiando el protocolo interno, impidiendo a cualquier alumno salir del centro durante el recreo.

Desde el ayuntamiento lamentan lo ocurrido, pero defienden la autonomía de la Policía Local para abrir un expediente sancionador. En este sentido, se muestran colaborativos si la conselleria de Justicia lo requiere.

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