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La renuncia de herencias cae tras tres años pero las donaciones siguen al alza

Las donaciones mantienen su subida con 213 más el pasado ejercicio y 623 en el periodo 2017-2020

Entierro en un municipio de la comarca. | PERALES IBORRA

Entierro en un municipio de la comarca. | PERALES IBORRA

Tras tres ejercicios consecutivos de subidas, la renuncia de herencias en l’Horta sufrió un retroceso durante el ejercicio 2020. Por contra, la opción de la donación sigue en ascenso.

Según los datos ofrecido por el Colegio Notarial de Valencia, las notarías de los 23 municipios de la comarca registraron en 2020 un total de 520 actos de renuncia a la herencia de un fallecido. Es la primera vez en los últimos cuatro ejercicios que rechazar el testamento de un fallecido desciende respecto al anterior. En 2017, se produjeron 626 renuncias, 642 en 2018 y 658 en 2019. Así, la caída el pasado curso es de 138 actos de desestimiento de un testamento. El retroceso de renuncias es general y solo Aldaia, El Puig y Silla superaron en 2020 las firmas de rechazo registradas un año antes.

En cambio, las donaciones siguen con un comportamiento al alza. En 2017, los registros señalan 1.660 actos, 2.091 en 2018, 2.170 en 2019 y 2.283 durante el pasado ejercicio. Así, el crecimiento en el último año es de 113 donaciones, pero en todo el periodo de los cuatro últimos años, el repunte supera las 620 formalizaciones ante notario.

Mejora de la situación económica

El freno a la subida de la renuncia de herencias tres años después, obedece a dos factores. Según explica el notario de Torrent Juan Montero-Ríos, por un lado, «se debe a una mejora de la situación económica en general que hace que existan menos deudas de las personas fallecidas, es decir, los familiares antes renunciaban a las herencias para no hacerse caso de las deudas del familiar fallecido; y a menos deudas de los posibles herederos». A esto se suma, según Montero-Ríos, que los «acreedores no suelen atacar con la acción de renuncia en fraude de sus derechos y al poco conocimiento que se tiene por el gran público de la posibilidad de aceptar la herencia a beneficio de inventario, que impide que el patrimonio del heredero responda de las deudas del fallecido».

Mayor conocimiento para el pago

El otro factor que resalta el notario de Torrent es «un mayor conocimiento de las personas de los mecanismos existentes para retrasar el pago de los impuestos». Y lo argumenta. «Ya no se renuncia a una herencia porque ‘tengo que pagar mucho’. Las personas han aprendido que en esos casos se puede solicitar, aunque con interese, un aplazamiento en el pago de los impuestos que permite a los herederos aceptar la herencia, adjudicarse los bienes, venderlos y con ese importe pagar el impuesto aplazado y sus interese, y siempre les queda un beneficio».

En cuanto al crecimiento en el número de donaciones, Montero-Ríos atribuye ese auge a que «suele estar incardinado en las donaciones dinerarias, más que en las donaciones de inmuebles». El notario sostiene que el incremento puede deberse a que las de inmuebles, «aunque tienen bonificaciones para el donatario en sede del impuesto, no la tienen en sede de plusvalía municipal ni de IRPF de los donantes que Hacienda considera ganancia patrimonial la diferencia entre el valor que tiene un inmueble cuando entra en tu patrimonio y el valor que tiene cuando sale, con independencia en que esa salida no suponga una entrada de dinero en el patrimonio del donante». Montero-Ríos apunta que a la subida de las donaciones «puede haber contribuido el aumento de la presión fiscal en sede del Impuesto de Patrimonio permitiendo la donación, del tipo que sea, descongestionar el patrimonio de los donantes pasándolo a los donatarios que, por regla general, no suelen llegar al mínimo para declararlo".

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